
Texas se enfrenta a la primera querella criminal por negar a una mujer la interrupción de su embarazo, pese a estar en peligro de muerte, una demanda que podría afectar la candidatura al Senado del fiscal Ken Paxton en las elecciones intermedias del próximo 3 de noviembre.
Además de la demanda contra Paxton, los familiares de Tierra Walker, que murió durante su embarazo en diciembre de 2024, acusaron también a varios médicos y centros de salud, al alegar que las restricciones al aborto impidieron que recibiera un procedimiento que podría haberle salvado la vida.
La mujer, de 37 años y residente en San Antonio, murió cuando tenía unas 20 semanas de embarazo, tras sufrir durante meses graves problemas de salud, entre ellos hipertensión, convulsiones, coágulos sanguíneos y finalmente preeclampsia, según la demanda presentada el martes ante un tribunal del condado de Bexar.
Según la querella, Walker pidió en varias ocasiones interrumpir su embarazo a medida que su salud empeoraba, pero los médicos no le ofrecieron esa posibilidad.
Walker y sus familiares advirtieron al personal médico de que continuar con el embarazo podría costarle la vida, pero, según la demanda, la respuesta que recibieron fue: “El bebé está bien”.
“En cada paso, las instituciones políticas y médicas de Texas no solo le fallaron, sino que perjudicaron activamente a Walker”, sostienen los familiares en la demanda.
El 27 de diciembre de 2024, Walker acudió por última vez al hospital, donde le diagnosticaron preeclampsia (enfermedad grave que daña riñones e hígado en mujeres embarazadas), pero le dieron el alta. Murió dos días después.
Médicos atemorizados
Los demandantes responsabilizan tanto a los médicos e instituciones que la atendieron como a las autoridades estatales, principalmente al fiscal ultraconservador Paxton, acusado de amenazar públicamente a los médicos y de haber creado un clima de temor entre los profesionales sanitarios ante las posibles consecuencias legales de practicar un aborto.
La demanda acusa además al hospital de incumplir la ley federal que obliga a los servicios de urgencias a estabilizar a pacientes con emergencias médicas y sostiene que varios de los funcionarios estatales demandados vulneraron los derechos constitucionales de Walker.
Texas, campeona en muerte de embarazadas
Texas tiene una de las leyes de aborto más restrictivas del país, no tiene excepciones por violación o incesto y solo contempla exclusiones limitadas cuando la vida o la salud de la embarazada están en riesgo.
Desde que la Corte Suprema anuló en 2022 la protección federal al derecho al aborto establecida por el histórico fallo Roe v. Wade, cada estado puede regular el procedimiento. Actualmente, 13 estados, entre ellos Texas, mantienen prohibiciones totales y otros siete lo restringen a partir de las 18 semanas de embarazo o antes.
En el primer año de las restricciones, la mortalidad materna aumentó un 56 % en Texas, frente al 11 % en el conjunto del país, según un análisis publicado en 2025 por el Gender Equity Policy Institute (GEPI).
En 2023, según el mismo análisis, el riesgo de muerte materna en Texas fue 1.7 veces mayor que en los estados donde el aborto seguía siendo legal y accesible.
Complicaciones para Paxton
La demanda presentada por la familia de Tierra Walker representa un desafío para Paxton, apoyado personalmente por el presidente Donald Trump en su aspiración a un escaño en el Senado, que se juega el próximo 3 de noviembre en las elecciones de medio término.
Aunque Paxton tiene asegurado el voto del sector republicano más intransigente, el voto moderado y el de los independientes está en juego, ante el clima de terror creado entre los médicos a practicar el aborto, aunque esté en peligro de muerte la mujer (con información de EFE).