
La Comisión Europea (CE) presentó este jueves la propuesta de Ley KIDS, un proyecto de regulación que planea impedir que los menores de 13 años tengan acceso a redes sociales y establecer en 15 años la edad mínima para abrir una cuenta propia.
La iniciativa contiene medidas para retrasar el acceso de niños y adolescentes a plataformas digitales. También establece que obligaciones para que estos servicios incorporen mecanismos de protección desde su diseño.
“Para que quede muy claro: un límite de edad no significa dejar a las tecnológicas libres de responsabilidad sobre el contenido de las plataformas, (que) han estado jugando con la salud mental de nuestros hijos”, dijo en rueda de prensa la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen.
La iniciativa propone un esquema gradual. Los menores de tres años no podrán utilizar pantallas, mientras que entre los 3 y 13 años el acceso a contenidos de vídeo infantil estará limitado a cuentas administradas por sus padres. De los 13 a los 15 años se otorgarán ‘minicuentas’ parentales, con un máximo de una hora diaria, y a partir de los 15 años los adolescentes podrán abrir cuentas propias.
La propuesta abarcaría redes sociales, plataformas de vídeo, videojuegos en línea, ‘chatbots’ y compañeros de inteligencia artificial (IA), tiendas de aplicaciones y sistemas operativos. Los servicios educativos sin fines de lucro y aquellos operados por autoridades públicas quedarían fuera de la regulación.
“Nos aseguramos de que nuestros hijos puedan disfrutar de sus derechos en internet: aprender, mantenerse conectados y explorar”, manifestó la vicepresidenta ejecutiva encargada de Soberanía Digital, Henna Virkkunen.
Virkkunen agregó que las cuentas administradas por tutores deberán contar con salvaguardas específicas, como límites de uso, autorización previa para nuevos contactos y restricciones sobre el número de usuarios a los que el menor puede acceder.
Restricciones para plataformas digitales
La Ley KIDS cuenta con obligaciones de “seguridad por diseño” para todos los menores de 18 años. Entre ellas se encuentra la prohibición del ‘scroll’ infinito y de las notificaciones automáticas en las horas destinadas al sueño, definidas como un periodo de al menos ocho horas consecutivas entre las 22:00 y las 08:00 hora local.
En el caso de los ‘chatbots’ de compañía basados en IA, estos deberán tener desactivada por defecto la memoria conversacional persistente cuando interactúen con menores y no podrán simular relaciones interpersonales destinadas a generar dependencia emocional.
Los perfiles de menores deberán configurarse como privados de manera predeterminada. De tal modo que, la geolocalización, la cámara y el micrófono estarán desactivados, salvo que el menor tenga al menos 15 años y otorgue su consentimiento explícito. Las retransmisiones en directo quedarán prohibidas por defecto.
La regulación propuesta considera restricciones en videojuegos para impedir que los menores sean expuestos a sistemas de recompensa variable, incluidas las cajas de botín o “loot boxes”, por su relación con conductas compulsivas y similares a las apuestas.
Verificación de edad
Otro de los puntos de la iniciativa es la comprobación de la edad de los usuarios. Las plataformas deberán usar la solución de verificación de edad de la Unión Europea al momento de crear nuevas cuentas. Este sistema no almacenará documentos de identidad ni datos biométricos.
La propuesta establece que declarar la edad por cuenta propia no será suficiente para cumplir con este requisito. Para las cuentas existentes, las plataformas podrán recurrir a indicios razonables, como la fecha en que fueron creadas, sin que sea necesaria una verificación generalizada de todos los usuarios.
El proyecto será remitido ahora al Parlamento Europeo y al Consejo de la Unión Europea, integrado por representantes de los países miembros, donde deberá seguir el procedimiento legislativo ordinario antes de convertirse en una norma.
Con información de EFE