
La candidatura de Venezuela para organizar los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 2030, con Caracas como ciudad anfitriona, recibió el respaldo unánime del Comité Ejecutivo de Centro Caribe Sports, un avance decisivo en las aspiraciones del país de volver a acoger una de las principales competiciones deportivas del continente.
La decisión fue adoptada durante una reunión virtual del Comité Ejecutivo, presidida por Luis Mejía Oviedo, después de que una comisión especial del organismo visitara Venezuela para conocer y evaluar la propuesta presentada por las autoridades deportivas y gubernamentales.
El pasado 19 de octubre, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, recibió en el Palacio de Miraflores a una delegación de Centro Caribe Sports encabezada por Luis Mejía Oviedo, ante la que ratificó el compromiso del Ejecutivo con la organización de los Juegos.
Durante el encuentro, las autoridades venezolanas presentaron la documentación de la candidatura y expusieron los avances del proyecto, que contempla la adecuación y el desarrollo de instalaciones deportivas, infraestructuras turísticas y espacios de alojamiento en la capital.
La decisión supone un nuevo avance para Venezuela, que aspira a recuperar su protagonismo como anfitriona de grandes acontecimientos deportivos internacionales y a aprovechar la organización de los Juegos para impulsar la infraestructura deportiva, el turismo y la actividad económica.
Una candidatura impulsada desde mayo
La aspiración venezolana comenzó a formalizarse el pasado 20 de mayo, cuando la presidenta del Comité Olímpico Venezolano (COV), María Soto, presentó ante Centro Caribe Sports la solicitud para que Caracas fuera considerada como sede de los Juegos de 2030. Ese mismo día, el Gobierno venezolano expresó oficialmente su respaldo institucional al proyecto.
El proceso dio un primer paso importante el 6 de agosto, cuando el Comité Ejecutivo de Centro Caribe Sports aprobó la hoja de ruta para evaluar la viabilidad técnica, financiera e institucional de la candidatura.
Aunque el calendario inicial tuvo que modificarse como consecuencia de los terremotos que afectaron a Venezuela el pasado 24 de junio, las autoridades mantuvieron su compromiso con la propuesta y continuaron trabajando para completar los requisitos establecidos por la organización deportiva regional.
El respaldo representa un importante reconocimiento a la candidatura venezolana y permite avanzar hacia la última fase del proceso de selección. La adjudicación definitiva de la sede corresponderá a la Asamblea General de Centro Caribe Sports, ante la cual el Comité Promotor de Caracas 2030 deberá presentar formalmente el proyecto.
Caracas podría volver a ser anfitriona 71 años después
Para Venezuela sería la tercera ocasión como país anfitrión, tras los Juegos celebrados en Caracas en 1959 y Maracaibo en 1998.
La posibilidad de recibir nuevamente esta competición, que en 2026 cumplió un siglo de historia, representa también una oportunidad para fortalecer la integración deportiva regional y desarrollar un proyecto de ciudad con impacto más allá de los días de competición.
La propuesta venezolana busca aprovechar el acontecimiento para modernizar instalaciones, estimular la actividad turística y hotelera, promover el deporte entre los jóvenes y generar oportunidades económicas vinculadas a la organización del evento.
La candidatura de Caracas 2030 se perfila así como un proyecto de alcance nacional, con el deporte como plataforma para la cooperación internacional, el desarrollo urbano y la proyección exterior de Venezuela.
Pese al respaldo unánime del Comité Ejecutivo, Centro Caribe Sports precisó que la decisión no equivale todavía a la adjudicación definitiva de la sede. El siguiente paso será la presentación formal de la candidatura ante la Asamblea General del organismo, que tendrá la responsabilidad de evaluar la propuesta y pronunciarse sobre su aprobación final.
Luis Mejía Oviedo indicó que el procedimiento se completará durante el presente año 2026. Con el respaldo de su Comité Ejecutivo, Caracas avanza hacia la posibilidad de volver a ocupar un lugar destacado en la historia del deporte centroamericano y caribeño.