
El presidente de la empresa pública ferroviaria española Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, presentó su dimisión este miércoles, la cual fue aceptada por el vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Transportes, Carlos Cuerpo, una semana después del accidente ferroviario en Urda, Toledo, que dejó al menos 69 personas fallecidas y más de un centenar de heridos.
Fuentes gubernamentales confirmaron que la renuncia se formalizó durante una reunión entre ambos funcionarios. Cuerpo agradeció la labor realizada por Marco de la Peña al frente del gestor ferroviario, aunque no se informó quién podría ocupar su lugar.
Marco de la Peña asumió la presidencia de Adif el 17 de septiembre de 2024 y durante su gestión enfrentó dos accidentes en la red de alta velocidad española: uno ocurrido en Adamuz, Córdoba, que dejó 46 muertos, y el más reciente en Urda, Toledo, con al menos 69 víctimas mortales.
La reunión fue convocada por Cuerpo después de que se celebrara un Consejo de Administración de Adif, en cuya agenda, según fuentes cercanas a la compañía, no estaba prevista la discusión sobre la continuidad del entonces presidente.
La dimisión representa el segundo cambio en la cúpula del sector ferroviario español en menos de 24 horas. El martes, Óscar Puente renunció como ministro de Transportes, tras el accidente, y justificó su salida por “dignidad y empatía con las víctimas”.
Puente señaló que no podía continuar en el cargo después de dos accidentes de esa gravedad en menos de un año, independientemente de que fueran distintos y de que tuviera o no responsabilidad directa en ellos. Este miércoles, Carlos Cuerpo asumió la titularidad de Transportes, además de mantener su cargo como vicepresidente primero del Gobierno.
El accidente de Urda ocurrió cuando un tren de Renfe chocó por detrás contra una unidad de Iryo que se encontraba detenida en la misma vía, debido a un fallo informático en los sistemas de seguridad, de acuerdo con la información proporcionada en el reporte.
En este contexto, el Consejo de Ministros aprobó el martes un plan para reforzar la seguridad ferroviaria y modificar los protocolos de control ante posibles fallas en los sistemas automáticos.
Entre las medidas contempladas se encuentra establecer una doble supervisión humana cuando fallen los mecanismos automáticos de seguridad y la circulación deba gestionarse en condiciones degradadas.
El plan también prevé mejorar las condiciones laborales de los controladores, reforzar las plantillas y desarrollar un nuevo programa informático para los centros de control de Adif, que incluirá alertas automáticas, registros electrónicos de comunicaciones y listas de comprobación.
La salida de Marco de la Peña constituye el primer movimiento en la estructura del sector ferroviario bajo la dirección de Cuerpo, en medio de las consecuencias políticas e institucionales del accidente.