
La presidenta, Claudia Sheinbaum, respondió este lunes a los cuestionamientos sobre los aranceles que Estados Unidos planea imponer a México, un tema que ha generado gran preocupación en diversos sectores económicos. En la conferencia matutina, Sheinbaum hizo un llamado a la calma, destacando la importancia de mantener la serenidad ante la incertidumbre. “Tenemos que tener temple, serenidad y paciencia”, afirmó la mandataria, asegurando que el gobierno mexicano está preparado para cualquier resolución.
Aunque el secretario de Comercio de Estados Unidos anunció que los aranceles comenzarán a aplicarse a partir del 4 de marzo, Sheinbaum reiteró que la decisión final depende de Washington. “Vamos a esperar qué pasa, vamos a esperar. No generemos incertidumbre”, destacó, dejando claro que el gobierno mexicano ha estado haciendo su parte en las negociaciones y que se mantienen comunicados con las autoridades estadounidenses. “Es una decisión que depende del gobierno de Estados Unidos”, añadió.
A pesar de la presión de los aranceles, que podrían afectar sectores como la industria textil, automotriz, médica y agrícola, la presidenta subrayó que México mantiene “planes B, C y D”, y resaltó la unidad interna que caracteriza al país. “Hay tranquilidad, en el sentido de que sea cual sea la decisión, tenemos plan, y hay mucha unidad en México. Eso es muy bueno”, aseguró.
Sheinbaum también destacó los avances logrados durante su mandato, como la reducción en la incautación de fentanilo en Estados Unidos, lo que, según explicó, demuestra la buena coordinación entre ambos gobiernos. “Las reuniones tanto del gabinete de seguridad, que fue a Washington, como las reuniones comerciales, han sido muy buenas”, señaló, subrayando que la relación entre los dos países se basa en la coordinación, más no en la subordinación.
Con respecto al impacto potencial de los aranceles, Sheinbaum reconoció que sectores clave de la economía mexicana, como la industria automotriz y agrícola, podrían enfrentar dificultades. Sin embargo, hizo un llamado a la calma, afirmando que el gobierno mexicano está listo para responder a cualquier decisión que tome Estados Unidos. “Sea una, sea otra, o sea la mitad de esa, frente a lo que diga, vamos a esperar y a todos decirles que hay que estar tranquilos”, concluyó.
El futuro de las relaciones comerciales entre ambos países sigue siendo incierto, pero la presidenta Sheinbaum reafirmó que la unidad y la preparación de México ante esta situación permitirán afrontar cualquier desafío.