
La doctora Blanca Margarita Zárate Zaldívar, directora de la Unidad Médica de Atención Ambulatoria con Medicina Familiar (UMAA/MF) No. 198 de IMSS Estado de México Oriente, enfatizó que, con el inicio del nuevo año, al margen de los buenos propósitos que se suelen hacer en la última noche del año viejo, es un buen momento para proponerse objetivos reales enfocados al autocuidado.
A poco de completar las primeras dos semanas del nuevo año, la doctora resaltó que siempre es un excelente momento para evaluar hábitos, identificar áreas de oportunidad y plantear objetivos realistas enfocados en el autocuidado.
Desde una perspectiva médica, explicó, “estas fechas representan una oportunidad para fortalecer la prevención y la constancia como pilares de la salud; “anticiparse a la enfermedad implica adoptar hábitos saludables, acudir a revisiones médicas periódicas, mantener esquemas de vacunación completos y detectar oportunamente factores de riesgo”.
En este contexto, recordó que los chequeos preventivos en la Unidad de Medicina Familiar de adscripción, permiten identificar enfermedades como diabetes mellitus, hipertensión arterial y dislipidemias, que en etapas iniciales suelen no presentar síntomas y que es el mejor momento de actuar y comenzar a adoptar cambios que permitan evitar la evolución de estos padecimientos.
Asimismo, Zárate Zaldívar señaló que estas revisiones facilitan la detección temprana de algunos tipos de cáncer, como: mama, cervicouterino, próstata y colon, además de enfermedades renales, hepáticas y cardiovasculares, así como factores de riesgo como obesidad, tabaquismo o sedentarismo.
Destacó que el IMSS promueve que las personas derechohabientes acudan al menos una vez al año a una revisión preventiva, aun sin presentar síntomas, a través de programas como PrevenIMSS. En el caso de personas con enfermedades crónicas, embarazo o factores de riesgo, la frecuencia de atención se ajusta a los protocolos institucionales.
Alertó que las revisiones preventivas no deben considerarse una pérdida de tiempo, sino una inversión en salud, ya que posponerlas puede retrasar la detección de padecimientos que, identificados oportunamente, son más fáciles de tratar y controlar.