
Aproximadamente 100 elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) del Gobierno de México viajaron a Estados Unidos para recibir capacitación especializada como parte de los acuerdos de cooperación bilateral en materia de seguridad, informó la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
Durante su mensaje, la mandataria federal explicó que el avión Hércules C-130 del Ejército de Estados Unidos, que aterrizó recientemente en el Aeropuerto Internacional de Toluca, contaba con permiso oficial desde el mes de octubre para ingresar a territorio nacional. Detalló que la aeronave llegó con el objetivo de trasladar a los servidores públicos mexicanos que participarán en un proceso de capacitación con una duración aproximada de un mes en el país vecino.
“Aterrizó el avión de Estados Unidos, subieron servidores públicos a ese avión y fueron allá a capacitación”, señaló Sheinbaum Pardo al referirse a este vuelo, el cual fue informado previamente por el Gabinete de Seguridad federal la noche del domingo 18 de enero. Reiteró que se trató de un vuelo autorizado por las autoridades mexicanas, en estricto apego a los protocolos establecidos.
La presidenta explicó que la capacitación forma parte del Entendimiento en materia de seguridad entre México y Estados Unidos, y aclaró que este tipo de actividades son comunes dentro de los mecanismos de colaboración que mantienen ambas naciones. No obstante, evitó detallar el contenido específico del adiestramiento, limitándose a señalar que “aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana tiene que ver con su labor” y que está regulada por el Sistema de Seguridad Nacional.
Indicó que la institución será impartida principalmente por el Comando Norte de Estados Unidos, y aseguró que todo el proceso se realizó conforme a los acuerdos bilaterales vigentes. En este contexto, subrayé que no se trata de una acción irregular ni fuera del marco legal, sino de un ejercicio institucional previamente autorizado.
Sobre la autorización de este tipo de vuelos, Sheinbaum explicó que corresponde a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), dependencia encargada de evaluar y permitir el ingreso de aeronaves militares extranjeras al país. Añadió que su gobierno busca fortalecer el Sistema de Seguridad Nacional, de tal manera que, en el futuro, los elementos mexicanos que requieran capacitación internacional puedan trasladarse en aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana.
Cuestionada sobre la frecuencia con la que se han presentado hechos similares, la mandataria señaló que, tras consultar a la Sedena, se le informó que este tipo de vuelos han ocurrido en varias ocasiones, tanto en años recientes como en administraciones pasadas, aunque no se precisó el número exacto.
Sheinbaum Pardo también aclaró que la aeronave no transportaba armamento y rechazó versiones que sugerían lo contrario. Asimismo, ofreció proporcionar información detallada sobre el número de elementos mexicanos que viajaron y sobre la tripulación estadounidense que arribó al país.
Respecto a los señalamientos de la oposición sobre la falta de notificación al Senado de la República, la presidenta afirmó que no era necesario informar ni solicitar autorización, ya que no ingresaron tropas extranjeras a territorio mexicano, sino que únicamente se trató del traslado de personal mexicano para capacitación.
Finalmente, explicó que, aunque generalmente este tipo de aeronaves deben aterrizar en bases aéreas militares, en esta ocasión la Sedena autorizó el aterrizaje en Toluca, decisión que se tomó bajo criterios operativos y de logística, reiterando que todo se realizó conforme a la ley y a los acuerdos internacionales vigentes.