
Como lo anunciaron, integrantes de Somos México junto con exconsejeros electorales como Lorenzo Córdova y Leonardo Valdés Zurita entre otros, presentaron este martes una propuesta de reforma electoral para incorporarla a la discusión legislativa y advirtieron que se requiere una reforma electoral, que se ocupe de restaurar la confianza, garantizar la equidad en las contiendas, blindar a la política del dinero asociado a la delincuencia organizada.
La reforma que eventualmente se apruebe –agregaron—debe actualizar y perfeccionar las reglas de acceso al poder; así como modernizar y hacer más eficientes algunos procedimientos tecnológicos como el uso de la urna electrónica que abarataría los costos de los procesos electorales, uno de los argumentos centrales del Ejecutivo para enviar esta reforma.
“No se trata de recortar costos ni debilitar el financiamiento público a expensas de la equidad y la integridad de la competencia, sino de preservar la legitimidad de las elecciones y la confianza ciudadana en el sistema democrático.”, advirtieron
Guadalupe Acosta Naranjo, uno de los dirigentes de Somos mx, anunció que en los próximos días entregarán este documento a la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán.
Alertaron que las reformas electorales exitosas en nuestro país son aquellas que nacieron de la agenda para corregir agravios de las oposiciones y tuvieron por objetivo incrementar la legitimidad de quienes resulten ganadores en las contiendas.
“Esa ha sido la ruta virtuosa en México, la de privilegiar el más amplio consenso en la deliberación sobre las reglas del juego y la designación de árbitros electorales”, expusieron
En medio de la polémica y preocupaciones que se han registrado tras los primeros esbozo de la reforma electoral de Sheinbaum, los expertos electorales recalcaron que no se trata de recortar costos ni debilitar el financiamiento público a expensas de la equidad y la integridad de la competencia, sino de preservar la legitimidad de las elecciones y la confianza ciudadana en el sistema democrático.
Hace una semana, la comisión para la reforma electoral que preside Pablo Gómez, entregó a la presidenta Sheinbaum el proyecto de reforma electoral donde se plantea eliminar 100 diputados plurinominales, los 32 senadores de lista, un recorte del 50 % a los recursos públicos de los partidos, el recorte a los recursos del INE, y el endurecimiento de la fiscalización de los recursos, lo que generó preocupación en los diferentes sectores sobre todo en la oposición.
“No puede haber recortes (al INE) porque no se podría cumplir con el mandato constitucional de organizar las elecciones”, alertó el ex presidente del INE, Lorenzo Córdova
En tanto que , otro ex presidente del INE, Leonardo Valdés Zurita rechazó los argumentos del gobierno federal de que la democracia mexicana es “carísima” pues explicó que los órganos electorales y los recursos que se destinan a los paridos apenas representan el 0.35 % del Presupuesto.
“Es una gran mentita que disminuyendo recursos al INE se solucione el déficit presupuestario del país”, acusó
PROPUESTAS
La propuesta de reforma electoral de SomosMX y los expertos electorales plantea rediseñar el Financiamiento público de loa partidos para pasar de la vieja fórmula de la equidad del 30% igualitario y 70% proporcional al voto, a una fórmula 50% - 50%.
Es decir, el 50 % de la bolsa de recursos se repartiría de manera equitativa entre los partidos con registro y el otro 50% de manera proporcional a los votos obtenidos.
PLURIS
El documento establece que la representación de los partidos políticos en las asambleas debe de estar lo más cercano posible a su peso electoral, por lo que la próxima reforma debiera estudiar las alternativas más convenientes para México.
Entre estas opciones está aplicar un sistema de representación proporcional puro; dividir la Cámara de Diputaciones en 250 de Mayoría y 250 pluris y establecer un umbral mínimo de votación para que un partido tenga acceso a la RP.
De la misma manera existen diversas alternativas para que sea el ciudadano el que elija incluso a las diputaciones de RP, como abrir las listas proporcionadas por los partidos para que el elector elija a quienes preferiría que entraran por este principio, aunque esta fórmula implicaría el uso de dos boletas de votación, para las y los ciudadanos.
De esta manera, la pluralidad de nuestra sociedad contaría con mecanismos para estar cabalmente representada, sin mayorías artificiales y sin sobrerrepresentación de una fuerza política para la toma de decisiones en los congresos.
De la misma manera se pueden ensayar fórmulas similares en el Senado, como elegir cuatro senadores por entidad, todos por la vía de la representación proporcional. En todo caso, dada la experiencia mexicana de 46 años, y la estabilidad política alcanzada, con frecuentes alternancias en la composición de las mayorías, el avance democrático no está en establecer cualquier fórmula que elimine la representación proporcional.