
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) regresó a los mercados financieros internacionales con una emisión de deuda que alcanzó cifras históricas, luego de 16 meses de ausencia. De acuerdo con información oficial, la operación realizada el pasado 22 de enero registró la mayor sobresuscripción que la empresa ha tenido en su historia, lo que refleja un alto interés y confianza por parte de inversionistas internacionales.
Durante esta emisión, la CFE logró una demanda máxima de 10 mil 451 millones de dólares, lo que equivale a una sobresuscripción de siete veces el monto originalmente previsto. Este resultado posiciona a la empresa productiva del Estado como un actor relevante en los mercados financieros globales y marca un punto importante en su fortalecimiento financiero.
La operación se estructuró en dos tramos. El primero corresponde a un bono tipo bullet con un plazo de ocho años y una tasa indicativa de 6.04 por ciento. Los recursos obtenidos de este instrumento serán utilizados para el refinanciamiento de deuda existente, lo que permitirá mejorar el perfil financiero de la CFE y optimizar el manejo de sus obligaciones a corto y mediano plazo.
El segundo tramo consistió en un bono amortizable a 25 años, con una tasa de 6.50 por ciento y una vida media de 12 años. En este caso, los recursos estarán destinados al financiamiento de proyectos de inversión, lo que contribuirá al desarrollo de infraestructura eléctrica y al fortalecimiento del sistema energético nacional.
Las notas emitidas están previstas para recibir calificaciones de grado de inversión por parte de las principales agencias internacionales, con Baa2 por Moody’s, BBB por Standard & Poor’s y BBB- por Fitch Ratings, alineadas con las obligaciones de deuda vigentes de la empresa.
Autoridades de la CFE destacaron tres logros principales de esta operación. El primero es la demanda extraordinaria registrada en ambos tramos, considerada la más alta en la historia de la empresa en mercados internacionales, lo que demuestra la confianza de los inversionistas en la solidez financiera y los planes de inversión de la Comisión.
El segundo logro es que, debido a la fuerte demanda, el mercado aceptó los bonos sin exigir un incentivo adicional, tanto en el bono a ocho años como en el de 25 años, lo que confirma una disciplina financiera adecuada y un diseño eficiente de la transacción.
Finalmente, se alcanzaron diferenciales históricos mínimos frente a la deuda soberana de México, con 38 puntos base en el tramo a ocho años y 40 puntos base en el tramo a 25 años, niveles significativamente más bajos que emisiones previas.
Con esta transacción, la CFE reafirma su compromiso con una gestión financiera responsable, orientada a garantizar un suministro eléctrico confiable, competitivo y de calidad para las familias y las empresas del país.