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Bajo el mando del Comando Norte, está integrada por agencias militares, de inteligencia y de procuración de justicia estadounidenses con el objetivo de exterminar militar y económicamente al narco mexicano

Task Force, la fuerza interinstitucional de EU que quiere asfixiar al narco en México

Distintas instituciones del Gobierno de EU integran la nueva fuerza interinstitucional de combate al crimen organizado

Cacería del narco — Exterminar militar y económicamente a los cárteles de la droga mexicanos es un asunto que le sigue quitando el sueño al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ante la negativa de la presidenta Claudia Sheinbaum de no permitir el acompañamiento de fuerzas de élite con militares mexicanos en operaciones contra el narco, ordenó la creación de la Joint Interagency Task Force-Counter Cartel -- Fuerza de Tarea Conjunta Interinstitucional Anti-Cártel--(JIATF-CC), que dirige el Comando Norte (Northcom) y donde habrá ciertos límites en acciones militares, pero donde las repercusiones económicas podrían afectar a ambos socios del T-MEC.

La Task Force, creada el pasado 15 de enero por orden de Trump y que lleva el sello del Departamento de Defensa, está liderado por el General de Brigada del Comando Norte, Maurizio Calabrese, con el objetivo de centralizar las operaciones de inteligencia por aire, mar y tierra y hacer más agresivas las operaciones en la frontera común con México.

Este nuevo contingente militar y de inteligencia está integra por varias agencias militares, de inteligencia y de procuración de justicia como el Ejército, Marina, Fuerza Aérea y Cuerpo de Marines, Seguridad Nacional (DHS); la Patrulla Fronteriza, (CBP); Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y la Guardia Costera.

También participan la Agencia Antidrogas (DEA), el Buró Federal de Inteligencia (FBI), la Agencia Central de Inteligencia (CIA); Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA); la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y el Centro de Coordinación de la Fuerza de Tarea de Seguridad Nacional.

Medios estadounidenses destacan que por ahora se desconoce el número exacto de elementos del Task Force, por ser un dato considerado de seguridad nacional, pero se sabe que entre los integrantes de este organismo hay cientos de expertos en estrategia militar y de inteligencia en combate al terrorismo.

Elementos de la DEA, CIA y FBI son base de esta fuerza creada por Donald Trump para lanzar operativos en suelo mexicano contra operadores de cárteles

El centro de mando principal se encuentra en Tucson, Arizona y opera en coordinación con otras bases estratégicas en Colorado Springs, Colorado, donde se localiza la base del Comando Norte, así como otras sedes en El Paso, Texas y en Washington, DC, desde donde habrá una comunicación directa con el Centro de Coordinación de la Fuerza de Tarea Nacional para la gestión de inteligencia interinstitucional.

OPERACIONES

Desde el primer minuto de la puesta en marcha del Task Force, el Pentágono subrayó que el objetivo de esta fuerza interinstitucional estará centrada en desarticular a los cárteles mexicanos u organizaciones terroristas, por lo que no se escatimará en utilizar la tecnología de última generación de grado militar y se revisarán expedientes y análisis avanzados para alcanzar el objetivo de manera contundente.

Para acelerar la cacería de los cárteles se echará mano de drones para vigilancia aérea y monitoreo satelital para rastrear laboratorios clandestinos y rutas de trasiego de drogas, en especial del fentanilo, calificado ya por Trump como una arma de destrucción masiva.

Asimismo, se utilizará Inteligencia Artificial (IA) para aprovechar los motores de fusión de datos que procesan información de las distintas agencias para identificar patrones financieros y logísticos del narco mexicano.

Otro factor ya en marcha es el uso de sensores multiespectrales que cuentan con cámaras térmicas y radares especializados con los que se detectarán movimientos en túneles y zonas de baja visibilidad, para que entes militares puedan avisar a sus pares en México para su destrucción y captura.

Operaciones por mar, aire y tgierra para combatir a cárteles en México, sobre la mesa del Pentágono

Otra herramienta clave es la que concierne a la Ciberinteligencia, mediante la que se interceptarán comunicaciones de células criminales para posteriormente avanzar en su desmantelamiento e identificación de las redes de enlace encriptada, lo que abrirá paso también a atacar infraestructuras de lavado de dinero del narco.

COOPERACIÓN

Aunque existen presiones por parte del presidente Donald Trump para que México permita la entrada de fuerzas especiales para combatir al narco, sin obtener una respuesta favorable de Sheinbaum, el Departamento de Defensa de EU asegura que la coordinación e intercambio de información con el Gobierno de México continúa firme aunque con un equilibrio tenso, ya que en Washington dudan de la integridad de ciertos mandos mexicanos, políticos y gobernantes del partido oficial, por lo que han optado por reservar información delicada que concierne a operativos unilaterales o que son comunicados exclusivamente a “grupos de confianza” en México.

El Pentágono refiere que como parte de la estrategia de Task Force, se estableció mantener el Intercambio de Inteligencia a través de la DEA y el FBI para que compartan datos con la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), la Secretaría de Marina (Semar) y la Secretaría de Seguridad Pública Ciudadana (SSPC).

Asimismo, se mantendrán los Operativos Espejo, que consiste en despliegues coordinados en ambos lados de la frontera para interceptar fentanilo y armas.

La Patrulla Fronteriza colabora con Guardia Nacional y el Ejército de EU para frenar todo intento de cruce de migrantes y de sospechosos de pertenecer al crimen organizado

Otro factor que señala el Pentágono es que por ahora el Gobierno de México ha cumplido con las entregas de operadores de cárteles mexicanos, que suman 92 hasta ahora y que son resultado de presiones del Presidente Trump y del departamento de Justicia estadounidense.

FEND OFF FENTANYL

El Task Force en coordinación con el Departamento del Tesoro y la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), busca asfixiar económicamente a los cárteles mediante el congelamiento de todas sus cuentas bancarias, propiedades y bienes en EU, empresas fachada, operadores, así como el de políticos y funcionarios mexicanos vinculados a grupos criminales.

Asimismo, se acelerarán investigaciones de grupos criminales y se ordenará a bancos estadounidenses y extranjeros con operaciones en EU tengan prohibido realizar transacciones con entidades señaladas de tener vínculos con el narco.

En esta mima línea, el Departamento del Tesoro ordenará sanciones bajo la Ley FEND Off Fentanyl, para confiscar activos relacionados directamente con el tráfico de opioides sintéticos, además de que se procederá a una ubicación y confiscación de ingresos alternos contra redes de extorsión y robo de hidrocarburos (huachicol), que ahora son parte del financiamiento de los cárteles.

ECONOMÍA

DE acuerdo con los lineamientos del Task Force, en lo que respecta al congelamiento de Activos en Cascada para empresas vinculadas al narco, se actuará sin titubeos y sin juicio previo sobre cualquier órgano financiero, ya sean bancos, transportistas, constructoras o comercializadoras que tenga vínculos indirectos con grupos criminales.

Medios estadounidenses advierten que las operaciones del nuevo órgano interinstitucional de inteligencia de EU podrían provocar un impacto grave en el flujo comercial y logístico de México y EU, ya que en el caso de las aduanas, la implementación de escáneres de alta tecnología y revisiones exhaustivas provocará cuellos de botella que retrasarán el paso de mercancía en ambos lados, por lo que se estima que cada hora de retraso en los puentes internacionales de Tucson, El Paso y Laredo costaría millones de dólares a la industria manufacturera, principalmente la del ramo automotriz y electrónica, sin contar los cotos de los alimentos que todos los días cruzan por ambos lados de la frontera.

Otro punto importante que afectará de manera directa a México por la puesta en marcha de este nuevo órgano de inteligencia estadounidense es que se frenará al Nearshoring en estados de la frontera mexicana, y es que la presencia de una fuerza militar de élite que monitoreará las 24 horas a los cárteles de la droga puede ahuyentar a inversionistas que buscan estabilidad a largo plazo en estados como Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Sonora y Baja California.

Por lo pronto ya existe en agenda entre las autoridades de EU y México, principalmente de los bandos de seguridad federal y militares, una reunión de alto nivel programada para febrero próximo en fecha por definir y a celebrarse en Washington, donde se definirán los nuevos protocolos de intervención técnica para atacar laboratorios de fentanilo sin vulnerar la soberanía de México.

La Crónica de Hoy 2026

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