
La Reforma para una jornada laboral de 40 horas en México que se plantea discutir la próxima semana establece que por cada cinco días trabajados de 8 horas habrá dos días de descanso a pactar con el empleador, lo que beneficiará a más de 13.5 millones de trabajadores que aún no gozan de este esquema.
Al acudir al Senado a explicar la reforma la bancada de Morena, el secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños, aseguró que la reforma establece con claridad jurídica que la jornada será de 8 horas diarias durante cinco días a la semana, lo que configura un esquema laboral de 40 horas semanales, cuya medida será gradual hasta el 2030.
El coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier adelantó que esta reforma se discutirá en comisiones el martes de la próxima semana y se espera darle primera lectura en la sesión para --en su caso—aprobarla en la sesión del miércoles o en breve.
Mier reconoció que el proyecto de esta reforma no establece los dos días de descanso de manera literal como acusa la oposición pero explicó que por las complicaciones que implica debido a que la planta productiva el país es heterogénea y diversa.
Detalló que si se establece en la reforma en ese sentido se beneficia a un sector, pero a otros no y lo que se busca es que llegue directo a los 13 millones y medio de mexicanas y mexicanos que están registrados y que están sujetos al apartado A de la Constitución.
“No es lo mismo una tienda departamental que tiene temporadas altas de ventas en la temporada navideña, en estos días que se celebran, o un trabajador en una plataforma marítima o un prestador de servicios turísticos”, detalló
Por ello, los dos días que se deberán descansar serán de consenso o pactados con el empleador.
Mier garantizó que no afectara la planta productiva en más de 23 millones de trabajadores y trabajadoras afiliados al Seguro Social. De ellos, la mitad ya tienen jornada laboral de 40 horas y 13 millones y medio son los beneficiarios directos de esta iniciativa.
CONSENSUADA
El secretario del Trabajo, detalló que la reforma es el resultado de un proceso amplio de diálogo social, instruido por la presidenta Claudia Sheinbaum, en el que participaron cámaras empresariales, sindicatos y representantes de los trabajadores.
Este ejercicio, dijo, permitió construir una propuesta con bases técnicas y consenso político suficiente para una implementación gradual hasta el 2030.
Bolaños explicó que, conforme al diseño de la iniciativa, la Constitución establecerá de manera expresa la jornada máxima de 40 horas semanales, vinculada a jornadas diarias de 8 horas, lo que “da el margen claro” para que la semana laboral se organice en cinco días de trabajo, con espacios definidos para el descanso.
Frente a las críticas que señalan que la reforma no garantiza explícitamente dos días de descanso obligatorio, el titular de la STPS sostuvo que el nuevo marco constitucional sí elimina la lógica de seis días laborales, al establecer un tope diario y semanal que impide concentrar la carga de trabajo en más días sin rebasar los límites legales.
Añadió que el objetivo de la reforma es introducir flexibilidad en beneficio de las personas trabajadoras, para que, mediante acuerdos con los empleadores, se defina la distribución de la jornada sin afectar el salario ni las prestaciones.