
La detención de César Alejandro “N”, alias “El Botox”, identificado como líder del grupo criminal “Los Blancos de Troya”, y la captura de varios de sus principales operadores, representan un golpe significativo contra una de las organizaciones delictivas consideradas como principales generadoras de violencia en Michoacán, informó el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
Durante su intervención en la conferencia “Las mañaneras del pueblo”, desde Michoacán, el funcionario detalló que esta célula criminal estaba vinculada con delitos de alto impacto como homicidio, extorsión, cobro de piso, robo de vehículos, venta y distribución de drogas, así como con agresiones directas contra autoridades y productores del sector limonero y aguacatero.
García Harfuch explicó que, como parte de las acciones coordinadas entre fuerzas federales y autoridades estatales, fue detenido en el municipio de Tuxpan Marco Antonio “N”, alias “Pilones”, colaborador cercano de “El Botox”. Su captura permitió obtener información clave que derivó en la posterior detención del líder del grupo en Apatzingán.
Ambos detenidos están relacionados con el homicidio de Bernardo Bravo, un caso que detonó una serie de investigaciones para ubicar a los responsables y debilitar la estructura criminal en la región.
Además, fueron capturados otros integrantes de la organización, entre ellos Ángel Mauricio “N”, Yesica “N”, Eder “N” y María de Jesús “N”, considerados operadores estratégicos dentro del grupo delictivo.
El secretario de Seguridad señaló que “Los Blancos de Troya” mantenían una presencia relevante en distintas regiones del estado, donde ejercían control territorial mediante la extorsión a productores agrícolas, empresas y comercios, particularmente en el sector limonero y aguacatero, actividades que impactaban directamente en la economía regional y la seguridad de las comunidades.
De acuerdo con la información presentada, esta organización contaba además con una alta capacidad operativa y de fuego, al disponer de armas de grueso calibre, drones y artefactos explosivos improvisados, los cuales eran utilizados para proteger sus zonas de resguardo, inhibir la presencia de las autoridades y enfrentar a grupos criminales rivales.
“Esta célula delictiva era una de las principales generadoras de violencia en la entidad. Su capacidad logística y armamentística representaba un riesgo elevado tanto para la población como para las fuerzas de seguridad, por lo que su desarticulación era una prioridad para el estado de Michoacán”, subrayó García Harfuch.
Las acciones contra “Los Blancos de Troya” forman parte del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia y de la Estrategia Nacional contra la Extorsión, implementadas desde octubre de 2024 y reforzadas en julio de 2025, con el objetivo de disminuir los delitos de alto impacto y recuperar la seguridad en zonas afectadas por la delincuencia organizada.
En ese periodo, se han intensificado los operativos conjuntos entre la Secretaría de la Defensa Nacional, la Marina, la Guardia Nacional, la Fiscalía General de la República y autoridades estatales, lo que ha permitido el aseguramiento de armas, drogas, vehículos y explosivos, así como la detención de cientos de personas vinculadas con actividades criminales.
El titular de la Secretaría de Seguridad destacó que el combate a la extorsión se mantiene como una de las prioridades del Gobierno federal, particularmente en regiones donde este delito afecta de manera directa a productores agrícolas y sectores económicos estratégicos.
Finalmente, aseguró que las operaciones continuarán de manera permanente hasta lograr la desarticulación total de las estructuras delictivas que operan en Michoacán, con énfasis en aquellas dedicadas al cobro de piso y a la violencia contra la población.