
En un operativo coordinado que combinó planificación, sensibilidad y acción institucional, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Quintana Roo, junto con la Guardia Nacional y la Secretaría de Marina, logró localizar este domingo a 17 mujeres que eran presuntas víctimas del delito de trata de personas en su modalidad de prostitución ajena, al cumplimentar una orden de cateo en un bar del centro de este municipio.
La acción policial se realizó tras varias semanas de investigación de campo y gabinete, que permitieron reunir indicios suficientes para solicitar una orden de cateo a un Juez de Control, ante la sospecha de que en este establecimiento —ubicado sobre la calle 76— las mujeres eran obligadas a ofrecer servicios de índole sexual bajo condiciones de explotación.
Al ingresar al bar, las autoridades localizaron a 16 mujeres de nacionalidad mexicana y una venezolana, todas laborando en el lugar al momento de la diligencia. Según las primeras indagatorias, muchas de ellas habían sido contratadas inicialmente como meseras, pero con el paso del tiempo enfrentaron presiones para brindar servicios no consentidos.
Las investigaciones preliminares revelan que, dentro del bar, las mujeres no solo servían bebidas a los clientes, sino que eran sometidas a trabajos sexuales que se cobraban en mil 500 pesos por servicio, además de una tarifa adicional cuando eran acompañadas fuera del establecimiento. Por cada copa consumida con un cliente también se cobraban 240 pesos, según los datos recabados por la Fiscalía.
Estas cifras, sin embargo, no reflejan la realidad humana detrás del hecho: muchas de estas mujeres, según algunos testimonios y primeras valoraciones sociales, estaban en el lugar por necesidad económica, lo que habría facilitado que redes de trata las engancharan con ofertas de “trabajo” que rápidamente derivaron en un escenario de explotación.
Al concluir el operativo, el bar fue asegurado y sellado por la Fiscalía, quedando bajo resguardo del Ministerio Público para futuras investigaciones y como parte de la evidencia que se integrará a las carpetas del caso. Las autoridades hicieron énfasis en que las diligencias continuarán para identificar plenamente a quienes podrían ser responsables de este presunto delito y fincar las debidas responsabilidades penales.
Atención a las víctimas
Las 17 mujeres rescatadas fueron trasladadas a instalaciones de la FGE Quintana Roo, donde reciben atención especializada de acuerdo con los protocolos para víctimas de trata de personas. Esto incluye asesoría legal, apoyo psicológico y acompañamiento social, elementos esenciales para comenzar un proceso de recuperación que respete su dignidad y derechos humanos.
Este operativo se suma a una larga serie de acciones que la Fiscalía estatal ha desplegado en los últimos años para combatir la trata de personas, un delito que ha sido objeto de investigaciones exhaustivas en distintas localidades de Quintana Roo. En 2025, por ejemplo, se registraron 488 víctimas localizadas durante operativos y 80 cateos vinculados a esta problemática en la entidad, una cifra que evidencia tanto la magnitud del reto como el compromiso institucional para enfrentarlo.
La trata de personas es considerada por expertos como uno de los crímenes más complejos y difíciles de erradicar, porque combina violencia, vulnerabilidad económica y redes clandestinas que buscan aprovecharse de quienes se encuentran en situaciones de precariedad. El operativo de hoy, más allá de la acción policial, representa un momento de visibilización de una problemática social profunda, que obliga a pensar en políticas públicas integrales, prevención, educación y más mecanismos de protección para mujeres y personas en situación de riesgo.
Además, este caso pone de manifiesto la importancia de una coordinación estrecha entre autoridades judiciales, fuerzas de seguridad y organismos de atención a víctimas, para que la acción de la justicia vaya de la mano con el respeto a los derechos humanos y la reconstrucción de vidas dañadas por la explotación.