CDMX — ddmdLa reducción de la jornada laboral, de 48 a 40 horas, pone a México en una prueba que parte de la voluntad para superar tres retos hacer a un lado el crecimiento económico limitado, que presiona el mercado laboral, eliminar jornadas extensas, entre las más largas de la OCDE, y frenar la alta rotación y desgaste laboral, especialmente en sectores productivos, que representan gastos ‘ocultos’ para los patrones.
El diputado morenista Pedro Haces Barba, coordinador de Operación Política de la bancada guinda, aseveró que la discusión por la reforma constitucional y a la Ley Federal del Trabajo debe verse como la vía para modernizar la política laboral, en función de reorganizar la productividad y combatir enfermedades asociadas con el estrés.
“Cuando el trabajo se organiza únicamente por horas y no por resultados, se pierde productividad y se deteriora el bienestar de las personas trabajadoras. Por eso, la discusión sobre las 40 horas no es un tema ideológico, sino de modernización laboral. La discusión no es si México puede reducir la jornada, sino si puede seguir pagando los costos de no modernizarla.”, señaló Pedro Haces.
El líder parlamentario enfatizó que la reducción gradual de la jornada de trabajo, propuesta presidencial que se discute en el Senado, representa una oportunidad para preparar a México hacia un nuevo esquema laboral, que combine productividad, competitividad y calidad de vida.
El legislador capitalino refirió datos de Adecco Group que destaca que al menos 14 países están en procesos activos de revisión de su jornada laboral.
Se expone que Latinoamérica es la segunda región con más países en la discusión actual sobre reducciones de jornada laboral, solo detrás de Europa.
Países como Chile y Colombia avanzaron mediante esquemas progresivos, evitando impactos abruptos en empleo.
Del lado del viejo mundo, Islandia realizó uno de los experimentos más amplios de reducción de jornada en el mundo, involucrando cerca del 1% de su fuerza laboral.
Los datos de ese experimento arrojaron que la productividad se mantuvo o mejoró en la mayoría de los sectores. Además, disminuyeron el estrés y el agotamiento laboral. Y sobre sale que optimizaron procesos sin reducir servicios.
Mientras que Reino Unido, la reforma resultó en la retención y eficiencia del talento. Y entre 2022 y 2023 las empresas que participaron en pruebas de semana laboral reducida obtuvieron que hay hasta 57% menos rotación de personal, ingresos estables o en crecimiento y más del U0% de las empresas decidió mantener el esquema tras el piloto.
“La evidencia internacional muestra que la productividad se mide cada vez más por valor generado por hora, no por horas acumuladas. Estos datos sirven como referencia comparada; el modelo mexicano se diseña conforme a la realidad nacional”, dijo convencido Haces Barba, quien reiteró que el mayor impacto se dio en retención de talento, menor ausentismo y mayor compromiso.
En estos momentos, México se encuentra en el debate respecto a lo que significa una implementación gradual de menos horas en el trabajo.
“La reducción de la jornada no está planteada como un cambio inmediato. El enfoque es avanzar año con año, ajustando procesos, turnos y esquemas de organización del trabajo, hasta alcanzar las 40 horas semanales hacia el final del periodo de transición. Este modelo permite dar certidumbre a las empresas evitar impactos abruptos en costos laborales, proteger el empleo formal y mejorar la productividad por hora trabajada”, detalló el morenista.
Haces Barba fue uno de los legisladores que se reunió con congresistas de EU con quienes se abordaron temas como el T-MEC y migración.
El morenista ha dicho que la reforma laboral de 40 horas es tema de los acuerdos comerciales que tiene México y su compromiso con el respeto a los derechos en materia de trabajo.
Eloísa Domínguez