
Entre lágrimas, la senadora del PVEM, Juanita Guerra, quien fue sorprendida en horario laboral mientras se hacía un tratamiento para el cabello en el salón de Belleza que se habilitó en la Cámara Alta denunció ausencia de respaldo y solidaridad de sus propias compañeras de Morena, que la invitaron a utilizar este servicio y ahora niegan haber utilizado ese servicio.
Tras una semana de que se exhibió la reapertura de ese salón de Belleza en el Senado, Guerra reveló –sin dar nombres—que fueron las senadoras de Morena las que extendieron la invitación a sus compañeras de otras bancadas para utilizar ese servicio pero hoy callan e incluso se deslindan.
“Me ha dado mucha tristeza que, en lugar de tener solidaridad y sororidad, , ni siquiera una pregunta me hayan hecho. No han salido a decir quiénes fuimos invitadas ni quién lo organizó”.
La legisladora exigió a la mesa directiva del Senado dar a conocer una relatoría minuto a minuto de las actividades realizadas por ella el día en que fue sorprendida cuando se le realizaba un tratamiento capilar en horario laboral por el cual pagó la cantidad de 500 pesos.
Incluso pidió se le descuente el día en razón de que fue a utilizar ese servicio de belleza.
La legisladora fue más allá y acusó que quienes hoy guardan silencio o se deslindan son las mismas que conocían y utilizaron el lugar, pero que ahora niegan su existencia, dejándola sola frente al escándalo mediático
“Dejo de manifiesto que por ellas, recibimos su invitación para que pudiéramos acudir dicho servicio, desde hace aproximadamente un año recibí la invitación, el cual, han utilizado varias legisladoras y el servicio que solicita cada una, siendo la gran mayoría servicios exprés con una duración promedio de 20 minutos o menos, se paga con recurso propio, sin involucrar ni un solo peso de recurso público”, aseveró
Exigió que sean las propias coordinaciones quienes aclaren quién autorizó la instalación del servicio, quién fijó las tarifas y quién llevó al personal que lo opera.
Por ello, la senadora del PVEM, solicitó de manera formal al presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado y coordinador de Morena, Ignacio Mier ofrezca una respuesta institucional para explicar con precisión y exactitud, el contexto de la existencia de ese salón de belleza.
“Solicito sea aclarado el tema y para que se deje de violentarme al ser víctima de difusión de diversos medios de información por imágenes editadas en redes sociales”, acusó
Durante la entrevista en medio de sollozos Guerra Mena confirmó haber acudido al salón el pasado 4 de febrero y aseguró que pagó 500 pesos por el servicio, el cual, dijo, corresponde a una tarifa establecida.
Afirmó que su estancia fue de apenas 20 minutos y sostuvo que no incurrió en ninguna falta, al tiempo que pidió que se revisen las cámaras de seguridad para demostrar que trabajó el resto del día en el recinto legislativo.
Juanita guerra aseguró que es víctima de una prosecución, hostigamiento y amenazas de muerte, desde que denunció a Cuahutemoc Blanco y al alcalde de Cuautla por temas de extorsión, corrupción y violencia.
Incluso afirmó que no cree en las casualidades y que la grabación forma dentro del salón forma parte de una estrategia para desacreditarla.
Sin embargo, insistió en que el tema central no debería ser su imagen personal, sino la falta de transparencia en la autorización del servicio y el silencio de quienes participaron.
El caso del salón de belleza no solo abrió un debate sobre el uso de instalaciones del Senado, sino que también evidenció fracturas internas entre legisladoras, particularmente en materia de respaldo político y solidaridad de género.
“Mis compañeras no han sido solidarias. Quienes gritaron, quienes señalaron, no han dado la cara”, reclamó Guerra Mena.