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México refuerza la estrategia nacional contra el sarampión con 28 millones de vacunas, cercos sanitarios y brigadas casa por casa. Conoce quién debe vacunarse, dónde acudir y cómo funciona el plan para frenar el brote

Estrategia nacional contra el sarampión: México activa vacunación masiva con 28 millones de dosis

Los Hospitales Civiles de Guadalajara (HCG) iniciaron jornadas de vacunación gratuita contra el sarampión (RAY CAMPE)

El sarampión no es una gripe fuerte. Es, según autoridades sanitarias, la enfermedad viral más contagiosa que existe actualmente. Una sola persona puede transmitirla hasta a 18 más y el virus puede permanecer suspendido en el aire durante dos horas incluso después de que el enfermo abandone el lugar.

Con ese nivel de transmisión, el brote pudo haberse salido de control.

Pero no ocurrió.

México registra 9 mil 074 casos acumulados entre 2025 y 2026 en una población de 133 millones de personas, una tasa de apenas 6.7 casos por cada 100 mil habitantes. Para los especialistas, la explicación es clara: la vacunación está funcionando.

Ese fue el mensaje central presentado por autoridades federales de salud al detallar la estrategia nacional de prevención contra el sarampión, un plan que combina vacunación intensiva, monitoreo territorial y respuesta rápida ante cada caso sospechoso.

Los primeros síntomas se confunden con una gripa

El secretario de Salud explicó que el sarampión puede iniciar como un cuadro leve: fiebre, escurrimiento nasal, malestar general, síntomas parecidos a una gripe. El problema es que, cuando aparece el salpullido, la persona ya contagió a muchos más. Por eso la recomendación es clara:

  • No automedicarse
  • No usar antibióticos sin indicación
  • Tratar solo los síntomas
  • Y acudir al médico

La mayoría de los casos se resuelve sola. El riesgo real está en la velocidad de propagación, no en la gravedad individual.

Es en este sentido que las autoridades sanitarias exhortaron a los ciudadanos a vacunarse, pues es la medida más infalible para prevenir contagios y complicaciones. Si no existiera vacunación, el país tendría millones de contagios, no miles. Las autoridades fueron directas: “La única manera de controlar el sarampión es la vacunación”.

Además, informaron que actualmente México cuenta con:

  • 28 millones de dosis disponibles
  • 14.3 millones ya aplicadas en 2025-2026
  • Más de 21 mil centros de salud habilitados
  • Plataforma digital para ubicar puntos de vacunación

Cómo funciona la nueva estrategia nacional

Ante la presencia de casos en otros estados como Jalisco, Colima, Chiapas, Sinaloa, Nayarit, Tabasco y la Ciudad de México, el gobierno activó una estrategia nacional más agresiva.

Cuando se detecta un caso sospechoso, se implementa un “cerco vacunal”: se inmuniza a la población que vive hasta 25 manzanas alrededor. Si los contagios aumentan, se realiza un barrido casa por casa.

Actualmente, el país cuenta con 28 millones de dosis disponibles, además de las más de 14 millones que ya se han aplicado en los últimos dos años.

La prioridad son niñas y niños de seis meses a 12 años, el grupo más vulnerable.

Si no tienen ninguna dosis o solo una, deben acudir al centro de salud. La segunda aplicación es clave, ya que eleva la protección hasta 99% y ofrece inmunidad de largo plazo.

Pero el foco también está en adolescentes y adultos jóvenes. Estudios detectaron que muchas personas entre 13 y 49 años no completaron su esquema cuando la segunda dosis se aplicaba a los seis años. Esa deserción generó “huecos” de protección que hoy favorecen brotes.

Por eso, en los estados con mayor incidencia, también se está vacunando a este sector.

Dónde vacunarse y cómo ubicar el centro más cercano

Para facilitar el acceso, se habilitaron más de 21 mil centros de salud en todo el país, incluyendo IMSS, IMSS-Bienestar, ISSSTE y clínicas estatales.

Además, la plataforma digital “Dónde me vacuno” permite consultar por estado, municipio y edad el punto más cercano, con horarios y ubicación exacta.

La indicación es sencilla: si ya tienes dos dosis, estás protegido. Si no estás seguro, mejor acudir y vacunarte.

¿Y el cubrebocas ayuda?

Las autoridades reconocen que el cubrebocas puede reducir el riesgo de transmisión en espacios cerrados, especialmente durante brotes. Sin embargo, subrayan que no sustituye la vacunación.

La protección real sigue siendo la inmunización. El cubrebocas es solo una medida complementaria. El llamado de la presidenta Claudia Sheinbaum es evitar alarmismo, pero actuar con responsabilidad. México cuenta con vacunas suficientes y una estrategia coordinada con organismos internacionales de salud.

La mayoría de la población ya está protegida. El objetivo ahora es cerrar los huecos y evitar que el sarampión vuelva a ganar terreno.

Porque, frente a este virus, la prevención no es opcional: es colectiva.

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