
La International Chamber of Commerce México (ICC México), que aglutina corporativos internacionales, advirtió que la inversión, competitividad y bienestar de la población serán limitados en México mientras el país se mantenga estancado en percepción de corrupción
“Mejorar el desempeño de México en los índices internacionales de corrupción no es un tema de imagen: es una condición indispensable para atraer inversión, generar empleos de calidad y construir un país con mayores oportunidades para todas y todos los mexicanos”, consideró
El organismo internacional sentenció que el impacto de este estancamiento es tangible:
La corrupción erosiona la confianza ciudadana, eleva los costos de hacer negocios, desincentiva la inversión y debilita el crecimiento económico, en un momento en el que México es el principal socio comercial de Estados Unidos y uno de los destinos naturales para procesos de nearshoring.
La ICC México recordó que desde el inicio del actual sexenio encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum se han anunciado propuestas para una reforma estructural del Sistema Nacional Anticorrupción.
Sin embargo, hasta ahora no existe una ruta clara, pública y medible, con plazos, objetivos y mecanismos de evaluación, que permita conocer cómo se pretende transformar este sistema y hacerlo verdaderamente funcional.
Ello luego de que se conocieron los resultados del Índice de Percepción de Corrupción 2025 que difundió Transparencia Internacional en el que México, se mantiene como uno de los países pero calificados en esa materia donde si bien mejoró su calificación de 26 a 27 puntos, se ubicó en el puesto 141 de 182 naciones.
El Índice de Percepción de la Corrupción (CPI) es el ranking mundial sobre corrupción más utilizado en el mundo, y mide el grado de corrupción que se percibe en el sector público de cada país, según la opinión de expertos y empresarios.
de los países peor calificados.
El gran pendiente para México –agrega el organismo--es pasar del diagnóstico a la acción, como lo afirma el propio IPC, el cual subraya que los países que logran avances sostenidos son aquellos que impulsan reformas concretas orientadas a fortalecer un poder judicial independiente, proteger las libertades civiles, asegurar altos estándares de transparencia en la contratación pública y combatir e manera frontal a las redes criminales y su influencia en la vida política.
El organismo subrayó que combatir la corrupción no es un tema reputacional, sino una condición indispensable para atraer inversión, generar empleos de calidad y mejorar la vida de las y los mexicanos.
Para el organismo, los recientes casos de corrupción detectados a nivel municipal, estatal y nacional evidencian que el problema atraviesa partidos, regiones y niveles de gobierno, y que su impacto es directo sobre la actividad empresarial, la inversión y la cohesión social.
“Estos casos no deben verse como hechos aislados, sino como síntomas de la necesidad de una estrategia nacional integral, coordinada y medible”, advirtió
En la medición 2025, México obtuvo 27 puntos sobre 100, un punto más que el año anterior. No obstante, este avance marginal no se tradujo en una mejora real de fondo, ya que el país traía una baja de cinco puntos respecto de 2023, muy lejos de los niveles que se requieren para fortalecer su competitividad y generar confianza.
La ICC México explicó que esta aparente contradicción —subir un punto, pero no mejorar su posición relativa— se debe a que otros países avanzaron a un ritmo mayor, lo que confirma que México no está progresando al paso que exige el entorno global.
El informe regional sobre las Américas indica que la región mantiene un promedio de apenas 42 puntos sobre 100 y que, desde 2012, 12 de los 33 países evaluados han empeorado considerablemente. En este contexto, México es identificado como uno de los países donde la corrupción ha permitido que el crimen organizado transnacional se infiltre en la política, fomentando la impunidad y debilitando las instituciones.