
El contenido del libro “Ni venganza ni perdón” del exconsejero jurídico de la Presidencia, Julio Scherer, detonó un nuevo frente de confrontación política en el Senado, donde Morena rechazó los señalamientos de esa obra, mientras que la oposición exigió investigaciones formales por la presunta comisión de delitos graves.
La senadora de Morena, Guadalupe Chavira, calificó el libro como un acto “irresponsable” de Scherer con el único objetivo de “confundir y especular” tras su salida del gobierno federal.
La senadora fue más allá al señalar que la publicación del libro representa una traición no sólo a personas específicas, sino al proyecto político de la llamada Cuarta Transformación.
“Me parece que Julio Scherer está faltando a la verdad. Es un acto irresponsable que busca confundir alrededor de una salida que todos sabíamos que tenía que ser por su desempeño, es una traición al movimiento”, estableció
En sintonía con declaraciones previas del senador Félix Salgado, Chavira emplazó públicamente a Scherer a acudir al Senado y a la Fiscalía para presentar pruebas de sus señalamientos.
“Si Julio Scherer tiene pruebas, que venga al Senado y las demuestre. Que haga las denuncias respectivas. Es abogado y sabe cómo hacerlo. Quienes hemos conocido a Julio Scherer sabemos que tiene un ego inmenso y que pensaba que tenía los hilos del poder. Pudo haber contribuido, pero no lo hizo bien”, sostuvo.
Chavira calificó a Scherer como resentido y consideró que lo difundido hasta ahora carece de sustento y lo calificó como “novela barata” y mera especulación.
Advirtió que la Fiscalía General de la República no puede abrir investigaciones únicamente con base en un libro sin elementos probatorios determinantes.
El PAN exige investigaciones
En contraparte, el coordinador del PAN en el Senado, Ricardo Anaya, sostuvo que las acusaciones plasmadas por Scherer son de tal gravedad que obligan a las autoridades a iniciar investigaciones, independientemente de que el autor presente o no denuncias formales.
Anaya subrayó que las acusaciones sobre presunto financiamiento de campañas de Morena con recursos del crimen organizado configuran delitos graves previstos en el Código Penal Federal y que ameritan prisión.
“Mucho de lo que él está señalando implica la comisión de delitos que se persiguen de oficio. Las autoridades están obligadas a abrir carpetas de investigación“.
“Es de la máxima gravedad lo que está diciendo. Asegura que dinero del crimen organizado se usó para financiar campañas de Morena de personas que hoy ocupan cargos relevantes. Si no se abre una investigación, quedará confirmado que estos vínculos van más allá del financiamiento y que existe una complicidad que hace imposible que el gobierno quiera investigar”, afirmó.
El senador panista explicó que, al tratarse de delitos perseguibles de oficio, el simple conocimiento de los hechos obliga legalmente al Estado a investigar, sin que sea necesaria una denuncia formal del propio Scherer.
Anaya sostuvo que la falta de investigación podría interpretarse como una confirmación de presuntos vínculos entre Morena y el crimen organizado.
En tanto que la senadora del PRI, Carla Toledo, insistió en la exigencia de que comparezcan los implicados en el libro, como Mario Delgado y Jesús Ramírez, porque esta claro que Morena ha financiado sus campañas con dinero del crimen organizado.