
Arquitectos de diversas reformas electorales, personajes como Manlio Fabio Beltrones, Diego Fernández de Cevallos, Francisco Labastida Ochoa, y Jorge Alcocer, rechazaron la posible desaparición del PREP dentro de la reforma electoral y advirtieron que debilitar al INE y abaratar el sistema podría poner en riesgo la transparencia y autonomía electoral.
Alertaron que eliminar el PREP y la a profesionalización del personal en el INE y los OPLES, “nos regresaría a 1988”.
Reconocieron que se debe reducir el financiamiento de partidos políticos, “que ha llegado a montos que ofenden a la sociedad”, pero esa reducción debe lograrse sin afectar la equidad en la competencia electoral. En paralelo, se requiere asegurar que los programas sociales no sean usados en beneficio de cualquier partido político.
En un un posicionamiento coincidieron en suprimir los 32 senadores pluris Sin embargo, para evitar una sobrerrepresentación acentuada en el Senado, plantearon que existan 96 senadores, electos mediante el sistema de 32 listas, con 3 escaños por entidad federativa, usando el método de asignación de proporcionalidad directa.
Contrario a lo que plantea la reforma en materia de spots, consideraron que el tiempo de Estado que se utiliza durante los procesos electorales debe permanecer sin cambio. Lo que se requiere modificar –agregaron --es la forma de usarlo, para tener menos spots, más información y debates.
El posicionamiento publicado en la revista Vyvmx, establecieron que es necesario preservar y fortalecer la calidad de nuestro sistema electoral, por lo que debe mantenerse la profesionalización del personal en el INE y los OPLES, así como el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP).
“Eliminarlos nos regresaría a 1988”, alertaron
Alertaron que las normas para la integración de la Cámara de Diputados, vigentes desde 1996, habían venido reflejando de manera adecuada la voluntad popular.
Sin embargo, en 2024 la alianza encabezada por Morena obtuvo una inconstitucional sobrerrepresentación que con el 54% de los votos le otorgó el 73% del total de diputados.
“Eso no debe volver a ocurrir”, recalcaron
México –agregaron--necesita una democracia de calidad, con autoridades electorales autónomas e independientes, que mantengan los más elevados niveles de calidad y transparencia en cada etapa de los procesos electorales.
Por ello se pronunciaron por mejorar la representación popular y la representatividad de todas las fuerzas políticas, para que los votos se reflejen de mejor forma en el número de curules o escaños que corresponden a cada partido o coalición electoral.
“Proponemos eliminar por completo la sobrerrepresentación del 8%, así como respetar el tope de 300 diputaciones que como máximo podrá obtener un partido político o coalición electoral”, establecieron
En ese sentido llamaron al gobierno, a los legisladores y partidos políticos para abrir cauces al diálogo y la construcción de acuerdos.
“Es necesario escuchar todas las voces a fin de mejorar la calidad de nuestra democracia”, indicaron