
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ha generado dudas sobre si esta organización criminal podrá mantener su poder y su red de aliados dentro y fuera de México.
El capo fue abatido el 22 de febrero de 2026 durante un operativo militar en Jalisco, lo que provocó bloqueos, incendios y enfrentamientos en varios estados del país.
Sin embargo, especialistas advierten que la desaparición del líder no significa necesariamente el fin del grupo criminal.
¿Qué podría pasar con el CJNG tras la muerte de “El Mencho”?
De acuerdo con el análisis publicado por Animal Político, el CJNG enfrenta ahora un momento clave: una transición ordenada del liderazgo o una posible guerra interna por el control del cártel.
El problema principal es que el grupo nunca había vivido una sucesión real, ya que desde su fundación el mando estuvo concentrado en “El Mencho”, con una estructura de liderazgo muy vertical.
Esto podría generar disputas entre mandos regionales con recursos, hombres armados y redes criminales propias.
El mapa de aliados del CJNG en el mundo
A lo largo de los últimos años, el CJNG construyó una amplia red de operaciones internacionales para el tráfico de drogas, lavado de dinero y distribución de armas.
Informes de agencias de seguridad señalan que la organización tiene presencia en más de 40 países, además de vínculos con redes criminales y financieras que facilitan el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, Europa y Asia.
Estas conexiones incluyen alianzas con organizaciones dedicadas al lavado de dinero, intermediarios para el transporte de drogas y redes de distribución que operan en distintos continentes.
¿Podría debilitarse la presencia internacional del cártel?
Especialistas señalan que la caída de su líder no necesariamente destruirá la estructura del CJNG, debido a que el grupo opera con un modelo descentralizado que permite a sus células actuar con cierta autonomía.
Por esta razón, incluso si el cártel sufre divisiones internas, muchas de sus redes internacionales podrían seguir operando bajo nuevos liderazgos o facciones.
Un posible escenario: fragmentación y más violencia
El escenario más probable, según analistas, es que la organización atraviese un proceso de fragmentación, donde distintos mandos intenten quedarse con territorios y rutas de narcotráfico.
Si eso ocurre, el resultado podría ser un aumento de la violencia regional o el surgimiento de nuevos grupos criminales derivados del CJNG.