Este 15 de marzo, la Aviación Naval mexicana cumplió un siglo en operación, fecha que la Secretaría de Marina (Semar) aprovechó para anunciar sus planes de modernización que incluyen la incorporación de 36 nuevas aeronaves durante el actual sexenio.
La conmemoración se realizó en la Base Aeronaval del puerto de Veracruz y fue encabezada por el titular de la Semar, el almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, acompañado por la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, así como autoridades navales, militares y cadetes.
Durante la ceremonia, el secretario destacó que la renovación de la flota forma parte de una estrategia para fortalecer las capacidades operativas de la institución, que participa en tareas de seguridad nacional tanto en tierra como en mar y en aire.
El plan contempla la adquisición de aeronaves de transporte, helicópteros para vigilancia costera y apoyo aéreo cercano, así como unidades no tripuladas (drones) que permitirán modernizar las operaciones de reconocimiento y vigilancia.
Además de la renovación de equipo, Morales Ángeles señaló que también se busca reforzar la formación de nuevas generaciones de aviadores navales mediante la modernización tecnológica en la Escuela de Aviación Naval y el fortalecimiento de los programas de entrenamiento.
Actualmente la Aviación Naval cuenta con 115 aeronaves: 69 aviones de ala fija y 46 helicópteros, unidades operan desde 10 bases aeronavales y 22 escuadrones que se encuentran distribuidos en distintas regiones del país.
El cuerpo aeronaval está integrado por más de 2 mil 200 elementos entre pilotos, mecánicos, especialistas en electrónica, artilleros y personal de operaciones aéreas.
Durante el evento también se develó una placa conmemorativa por el centenario, se guardó un minuto de silencio en honor a los marinos caídos en servicio y se entonaron las estrofas del himno de la Aviación Naval.
Un siglo de operaciones en el aire
La Aviación Naval tiene su origen el 15 de marzo de 1926, cuando se creó el Cuerpo de Hidroaviones dentro de la Ley Orgánica del Ejército y Armada Nacional, desde entonces, esta división se ha consolidado como uno de los componentes operativos del poder naval mexicano, junto con las unidades de superficie y las fuerzas terrestres, ampliando el alcance de las misiones de vigilancia marítima, rescate, apoyo a la población y seguridad nacional.
Al cumplirse cien años de su creación, la institución destacó que la Aviación Naval ha evolucionado desde los primeros hidroaviones de reconocimiento hasta convertirse en una fuerza especializada que participa en múltiples escenarios operativos.