El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) consolida una de las expansiones más importantes en infraestructura médica de alta con la operación de 82 salas de hemodinamia en todo el país.
Este avance estratégico permite enfrentar la principal causa de muerte en México: las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares, así como múltiples enfermedades con tecnología de alta especialidad.
El doctor Efraín Arizmendi Uribe, titular de la Unidad de Atención Médica, detalló que, de estas 82 salas, 34 se ubican en hospitales de Segundo Nivel de atención, cifra que marca un crecimiento del 750% respecto al 2018, cuando solo existían seis en cuatro estados del país, en tanto que las otras 48 operan en Unidades Médicas de Alta Especialidad (UMAE).
Estas salas de hemodinamia, centros de terapia endovascular, están equipados con angiógrafos de alta tecnología, con capacidad para realizar procedimientos diagnósticos y terapéuticos en el mismo acto médico.
Entre los procedimientos que se realizan destacan: las angioplastias coronarias con colocación de stents de última generación, el tratamiento de eventos vasculares cerebrales, implante de marcapasos, estudios electrofisiológicos y ablaciones para arritmias, además de intervenciones en aorta y carótidas, tratamientos en hígado, riñón y tumores mediante quimioembolización, así como implantes de válvula aórtica transcatéter.
El doctor Arizmendi Uribe resaltó que enfermedades como diabetes, hipertensión, colesterol elevado, tabaquismo y obesidad, son los principales factores de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares y sus complicaciones, por lo que, recomendó atenderlas desde etapas tempranas para evitar infartos y eventos cerebrovasculares.
Ante ello enfatizó que el incremento en el número de estas salas de hemodinamia, su funcionamiento responde a un principio fundamental en cardiología: “el tiempo es vida”, y refirió que en un infarto agudo de miocardio, el tratamiento ideal debe realizarse dentro de los primeros 90 minutos desde el inicio de los síntomas.
Refirió que antes muchos pacientes debían trasladarse durante horas a otros estados, lo que reducía significativamente sus posibilidades de supervivencia, y antes de este crecimiento, el IMSS realizaba en promedio 40 mil procedimientos anuales en hemodinamia, hoy con la incorporación del Segundo Nivel, se efectúan más de 52 mil intervenciones al año, cifra que seguirá en aumento conforme maduren las nuevas salas.
El cardiólogo intervencionista subrayó que a la par de esta ampliación se fortaleció la formación médica, ya que tan solo entre 2024 y 2025 egresaron 35 cardiólogos intervencionistas en el país, de los cuales 33 fueron contratados por el IMSS para operar estas nuevas salas.
Arizmendi Uribe subrayó que este modelo descentralizado fortalece el “Código Infarto”, atiende emergencias y permite detectar y atender oportunamente casos de isquemia antes de que evolucionen a un infarto, impulsando un enfoque preventivo.
Hoy, las nuevas salas permiten atender de manera oportuna a pacientes en entidades como: Baja California, Campeche, Chihuahua, Durango, Guerrero, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tamaulipas, Zacatecas, entre otras.
El cardiólogo intervencionista resaltó que alrededor del 90% de los procedimientos coronarios se realizan por vía radial (muñeca), lo que reduce complicaciones, y permite que muchos pacientes sean dados de alta el mismo día.
A través de estas salas el Seguro Social ha logrado disminuir la mortalidad en aproximadamente 13% en el primer mes posterior al infarto, acercándose gradualmente a estándares internacionales.
El doctor Efraín Arizmendi Uribe subrayó que esta expansión representa un avance histórico en atención curativa de alta especialidad, sin embargo, la mejor estrategia es la prevención a través del control de factores de riesgo como la diabetes, hipertensión arterial, dislipidemia, tabaquismo y obesidad, favoreciendo además un estilo de vida saludable con dieta y actividad física, para evitar el desarrollo de la enfermedad aterosclerosa y sus complicaciones.