Para Beatriz Mojica, senadora por Guerrero y mujer con una extensa historia personal de lucha social, la 4T tiene que saldar una deuda histórica con su estado, llevarlo a un desarrollo que contemple la retribución por su contribución al turismo, la producción de energías limpias y, adicionalmente, la instalación de nuevas apuestas económicas que inserten al territorio guerrerense en actividades como los centros de datos de la era informática.
Mojica, mujer de izquierda que ha competido por diferentes puestos de elección popular antes de llegar a la Cámara alta, asegura que en Guerrero no se iniciará ninguna fractura en Morena, por lo que la militancia guerrerense puede centrarse en proyectos de lo que quieren para su tierra en los siguientes años.

“Para mí es un tema de vida”, señala durante un encuentro con la directiva y periodistas de Crónica en las instalaciones de nuestro diario, “y hoy tenemos una gran oportunidad: con la Cuarta Transformación se ha puesto atención a los temas de combate a la pobreza, de rezagos en la atención a los pueblos indígenas, a los pueblos afromexicanos, yo soy afromexicana de la costa chica”.
–¿Hay un cambio de fondo para Guerrero en estos temas que menciona?
–Hoy que la Cuarta Transformación ha avanzado y que tenemos una Presidenta que le está poniendo atención a Guerrero en su rescate, no sólo de Acapulco, sino a infraestructuras, creo que es una enorme oportunidad para poder avanzar en el segundo piso de la transformación en Guerrero. Es un estado de gente muy combativa derivado de la circunstancia que hemos tenido de pobreza; han pasado todas las luchas sociales, estuvimos presentes en la Revolución y en la Guerrilla de los setenta. Lo que sucedió con los gobiernos del PRIAN a nivel federal es que, en lugar de atender las causas de estas luchas sociales, sobre todo en los setentas, se condenó a Guerrero en lugar de hacer lo que pedían en ese entonces al Partido de los Pobres, que hubiera escuelas, que hubiera hospitales, que hubiera carreteras, en lugar de eso lo que encontramos los guerrerenses fue que se nos estranguló en el presupuesto y se decidió que no se hicieran infraestructuras. Prácticamente quedamos condenados al rezago.
Apenas ahora, gracias al presidente Andrés Manuel López Obrador y gracias a la doctora Claudia Sheinbaum, se están haciendo los caminos artesanales en esas partes altas de La Montaña y de La sierra guerrerense; estos rezagos tenían que ver con esa visión de discriminación presupuestal hacia los pueblos indígenas, hacia los pueblos afromexicanos y hacia los pueblos rebeldes. Ahora tenemos que aprovechar la oportunidad de tener un Gobierno Federal al que sí le interesa la atención a las causas.
–¿Que se hace para abatir la violencia y la inseguridad que arrastra ese estado y que se agrava más?
–Pues yo estoy convencida, después de recorrer varias veces mi estado, que hay muchas oportunidades de desarrollo, que no hay hilos negros que descubrir en la política pública: hay voluntades, hay planeación que se tiene que hacer y que se tienen que generar otras condiciones: Guerrero es el estado con mayor rezago o de los tres estados con mayor rezago de acceso al agua, pero no es porque no la tengamos, tenemos agua suficiente, el tema es que no tenemos infraestructura asociada; tenemos que ponerle atención a las infraestructuras, empatar la política nacional de la Presidenta con la política estatal y con la voluntad económica de ponerle recursos al estado para solventar estos rezagos, tanto de acceso al agua como a la vivienda.
Lo más difícil está hecho, los programas sociales que echó a andar el presidente Andrés Manuel López Obrador y que ha fortalecido la Presidenta Claudia ayudan a mejorar el ingreso, es decir, los guerrerenses ya tienen un mejor ingreso, pero no nos sirve si no mejoramos las infraestructuras, se tiene que aprovechar esta oportunidad, yo veo una enorme oportunidad en que Guerrero puede desarrollarse económicamente en la agroindustria y en el turismo, no solo en los destinos de playa o los tres polos tradicionales de Taxco, Acapulco y Zihuatanejo. Tenemos 500 kilómetros de playas hermosas que pueden desarrollarse, pero además tenemos rutas artesanales, rutas históricas.
Al menos cinco de las artesanías emblemáticas de este país son guerrerenses, las cajitas de Olinalá, los amates, los huipiles más finos, lo que encontramos de palma en las diferentes playas del país son artesanías guerrerenses.
En la agroindustria somos el primer productor de mango del país, el primer productor de coco del país, el segundo en mezcales... pero no le hemos invertido a la agroindustria lo suficiente, nuestro mango sale como si fuera de Michoacán y nuestro coco sale como si fuera de Colima; y cada vez que ustedes prueben un ‘mezcal oaxaqueño’ recuérdense que es muy probable que estén tomando un mezcal guerrerense.
–¿Y la seguridad?
–Pues la estrategia de seguridad está planteada y el fortalecimiento económico es un tema de atención a las causas, hay que darle ruta a los jóvenes y si se preguntan qué tenemos de resultados, pues son 13 millones y medio de personas que salieron de la pobreza. No es que de un día para otro se implementó una política de seguridad distinta, y hoy están los resultados.
Vas mejorando la seguridad en la medida que rescatas, inviertes, atiendes a los jóvenes, no los abandonas, qué fue lo que pasó en muchos años, que fueron abandonadas regiones enteras del país. La atención a las causas tiene que ver con esto, con cómo acompañas desde el territorio a la gente.
La seguridad no tiene una sola vertiente, tiene que ver con fortalecer la investigación, la inteligencia y eso es algo que poco hacen los estados y los municipios, menos. No es sólo un tema de ataque frontal, es un tema de que no haya espacio para la impunidad, me parece que eso es el compromiso mínimo
–Cómo ha vivido en lo personal estos temas de política, de seguridad pública en Guerrero a lo largo de su carrera?
–Cuando uno vive en el territorio sabe que dedicarse a la política no es una tarea fácil, y en los años noventa tuvimos 500 muertos y su único delito fue exigir el respeto al voto; no era una guerrilla, era la vía pacífica del respeto al voto y hubo 500 muertos. Empecé muy jovencita a militar, desde los 15 años, y estudié en Altamirano, una zona de izquierda que se levantó con Cuauhtémoc Cárdenas. Empezaba a haber plantones para exigir que se respetaran las presidencias municipales y las mujeres hacían mucho activismo en ese sentido de mantener los plantones, de buscar financiamiento en los mercados y donaciones de comida.
–¿Qué piensa que pasará en Morena Guerrero: hay voces que vaticinan fracturas?
–Hay un gran esfuerzo de unidad y la hay, no va a haber ninguna fractura interna y menos en Guerrero, en Morena en general. En el tema de las alianzas que fueron anunciadas en enero con los partidos aliados, yo no veo ningún riesgo de fractura, creo que el diálogo va a ser permanente. Digo esto porque una cosa es lo que pasa por las cámaras, una reforma en particular, y otro tema tiene que ver con la parte electoral.
En lo personal creo que hay que propiciar las alianzas, pero tampoco pasa nada si por alguna razón no se bajan alianzas en el estado.
–¿Confía en las encuestas de Morena para candidaturas?
–Sí, totalmente, si no yo no sería senadora.
