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Este miércoles 18 de marzo se conmemora el Día de la Expropiación Petrolera en México, acto por medio del cual se nacionalizó toda la industria petrolera de nuestro país.

¿Qué fue la expropiación petrolera y por qué es importante en México el 18 de marzo?

Este miércoles 18 de marzo se conmemora el Día de la Expropiación Petrolera en México, acto por medio del cual se nacionalizó toda la industria petrolera de nuestro país.
Día de la Expropiación Petrolera Este miércoles 18 de marzo se conmemora el Día de la Expropiación Petrolera en México, acto por medio del cual se nacionalizó toda la industria petrolera de nuestro país.

El 18 de marzo de cada año desde 1938 se conmemora el Día de la Expropiación Petrolera en México, acto liderado por el entonces presidente Lázaro Cárdenas mediante el cual se decretó la nacionalización de la industria petrolera del país.

Con este mandato se estableció que el Estado mexicano tendría el control total sobre la producción y comercialización del petróleo en territorio nacional, permitiendo de esta forma al Gobierno Federal tener recursos económicos adicionales, no únicamente los que provienen de los impuestos, productos o derechos.

Antecedentes de la Expropiación Petrolera: ¿por qué se originó?

Durante años en México, el petróleo ha sido centro de constantes conflictos entre el estado y las compañías extranjeras por el control de los hidrocarburos, mas el desacuerdo incrementó tras la negativa de las empresas petroleras de mejorar las condiciones salariales y laborales de los empleados de esta industria.

Debido a ello, en agosto de 1936, se funcó el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), quienes durante el primer año de su existencia demandaron nuevos contratos de trabajo que incluían beneficios económicos, jornada laboral de cuarenta horas, pago durante enfermedades, indemnización por fallecimiento, incapacidad, salario mínimo de cinco pesos y jubilaciones.

No obstante, las empresas petroleras se rehusaron a atender las exigencias argumentando que “su cumplimiento implicaría desaparición”, lo que derivó en la declaración de huelga a finales de mayo del año 1937.

Durante este periodo, el STPRM presentó su caso como “conflicto de carácter económico” ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA), quienes determinaron que las empresas contaban con los recursos suficientes para cumplir las demandas de sus empleados.

Sin embargo, la negativa de las compañías petroleras ante tal decisión provocó que este asunto de carácter laboral y económico se convirtiera en un conflicto sobre la soberanía nacional, lo que llevaría al entonces presidente, Lázaro Cárdenas, a proceder con la expropiación petrolera.

Lázaro Cárdenas emite el decreto de la Expropiación Petrolera en 1938

El 18 de marzo de 1938, mediante un manifiesto radiado, Lázaro Cárdenas del Río anunció la nacionalización del sector petrolero, horas después de haber emitido el decreto correspondiente que consistió en la apropiación legal del petróleo que explotaban alrededor de 17 compañías extranjeras.

Esta expropiación legal incluyó maquinaria, instalaciones, edificios, refinerías, estaciones de distribución, embarcaciones, oleoductos y todos los bienes muebles e inmuebles de las diversas compañías que tenían el control de la industria, así como sus filiales y subsidarias, para convertirse en propiedad de los mexicanos.

A partir de entonces, se decretó que gobierno mexicano tendría control total sobre la producción y comercialización del petróleo en territorio nacional, es decir, mar y tierra, lo que representó mayores recursos económicos para la nación y el fortalecimiento de finanzas públicas.

Legado y consecuencias de la Expropiación Petrolera de 1938

El 7 de junio de 1938, a casi tres meses después de la Expropiación, se fundó la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex), dotándola de las facultades necesarias para realizar todos los trabajos de exploración, explotación, refinación y comercialización del petróleo en nuestro país.

Sin embargo, la expropiación petrolera de México causó inquietud en países extranjeros, con un rechazo claro de las empresas británicas y estadounidenses, las cuales iniciaron un boicot y bloqueo del petróleo mexicano e incluso amenazaron con intervención militar.

A pesar de que este bloqueo dificultó la adquisición de insumos y obligó a México a vender el petróleo a las potencias del Eje —lo que dañó su imagen en Europa—, Francia adoptó una posición conciliadora y junto a actores externos al gobierno francés, contribuyeron a que la percepción del país mejoró en el continente europeo.

Actualmente en nuestro país, la actividad petrolera es una de las actividades económicas más importantes de la nación y está concentrada principalmente en los siguientes estados:

  • Campeche.
  • Coahuila.
  • Chiapas.
  • Chihuahua.
  • Nuevo León.
  • Tamaulipas.
  • Tabasco.
  • Puebla.
  • Veracruz.

La expropiación petrolera en México no es sólo una fecha más en las efemérides, sino un suceso histórico que invita a la reflexión sobre la soberanía y el impacto de las decisiones económicas en el desarrollo nacional.

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