
En medio de las movilizaciones que puso en marcha la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en la ciudad de México, senadores de Morena y aliados del PVEM, pidieron agotar el diálogo pero sin descartar el uso de la fuerza pública como último recurso para enfrentar bloqueos del magisterio disidente que afecte a terceros.
El senador del Partido Verde, Alfonso Silva Romo, fue claro al señalar que las movilizaciones magisteriales no deben vulnerar derechos de la ciudadanía, por lo que, en caso de no alcanzar acuerdos, el Estado podría intervenir.
“El uso de la fuerza pública debe ser un último recurso cuando ya se agote el diálogo, pero no para agredir, sino para salvaguardar los derechos de terceras personas”, afirmó.
El legislador subrayó que actualmente existe comunicación permanente entre el gobierno federal y la CNTE, por lo que consideró injustificadas las acciones que generan afectaciones en la Ciudad de México y otras entidades.
“Creemos que estos amagos no contribuyen al diálogo”, aseveró
En tanto, el vicecoordinador de Morena, Higinio Martínez, desestimó los amagos de la CNTE para boicotear e Mundial de Futbol y recordó que este tipo de posturas forman parte de su estrategia de presión.
“Al final ellos, (la CNTE) sabiendo que la mayoría de este país, son muy aficionados al fútbol, no creo que intervengan, como dicen ellos. Antes se van a resolver sus problemas, por que sus demandas sobre educación no tienen nada que ver el Mundial
Conocemos a la CNTE—agregó-- tienen un estilo de lucha muy especial.
Por su parte, el senador de Morena, Raúl Morón, defendió el derecho del magisterio disidente a la protesta, al señalar que históricamente ha sido su mecanismo para visibilizar demandas como la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007.
No obstante, también hizo un llamado a que las movilizaciones se mantengan pacíficas.
“Que haya tranquilidad, que haya serenidad y que las movilizaciones sean pacíficas”, expresó.
Morón destacó que actualmente hay apertura del gobierno federal para atender las demandas del sector, incluso con análisis técnicos y financieros sobre posibles reformas.
Sin embargo, coincidió en que debe prevalecer el respeto a la libre manifestación, aunque reconoció que los bloqueos generan molestias a la población.