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Diagnóstico del trastorno bipolar puede tardar hasta 10 años, con impacto en la calidad de vida de los pacientes, su entorno y su funcionalidad diaria

Tres millones de personas viven con trastorno bipolar, más del 50% no está diagnosticado

Trastorno bipolar, enfermedad neurobiológica En México, alrededor de tres millones de personas viven con trastorno bipolar y hasta el 50% no están en tratamiento médico. El diagnóstico puede tardar hasta 10 años lo que impacta la calidad de vida de estos pacientes

El trastorno bipolar, es una enfermedad neurobiológica crónica, que hoy en día sigue siendo estigmatizada, incluso poco conocida, lo que ocasiona que el diagnóstico se retrase hasta 10 años lo que provoca un importante impacto en la calidad de vida de estos pacientes, su entorno y su funcionalidad diaria.

En nuestro país, se estima que alrededor de 3 millones de personas viven con este trastorno, aunque desafortunadamente más del 50% no han sido diagnosticadas.

El doctor Gerardo Cabrita, especialista en medicina interna llamó a visibilizar la importancia del diagnóstico temprano y el tratamiento continuo de esta condición neurobiológica, destacando los factores determinantes para mejorar la calidad de vida, no sólo de quienes la viven, sino también de sus familias, cuidadores y entornos sociales.

Previo a la conmemoración del Día Mundial del Trastorno Bipolar, el próximo 30 de marzo, es importante mencionar que el trastorno bipolar es un padecimiento psiquiátrico que se caracteriza por la aparición de episodios alternos de manía: euforia excesiva, energía desbordada, disminución de la necesidad de dormir, así como depresión caracterizada por: tristeza profunda, fatiga, pérdida de interés.

Esta condición suele manifestarse en etapas tempranas de la vida y sin un abordaje médico adecuado, puede impactar de forma profunda la funcionalidad personal, social y laboral de estos pacientes.

El doctor Cabrita, también gerente médico de Adium México enfatizó que diagnosticar a tiempo el trastorno bipolar puede marcar la diferencia entre una vida limitada por recaídas y una vida con proyectos, estabilidad y bienestar.

Resaltó que el tiempo que transcurre sin diagnóstico es tiempo en el que la enfermedad avanza, se deteriora la calidad de vida del paciente y aumenta la carga emocional y económica para su entorno cercano.

Se estima que el trastorno bipolar afecta alrededor del 1.6% de la población, presentándose de forma similar en hombres y mujeres, aunque con diferencias clínicas relevantes y lo preocupante es que hasta un tercio de estos pacientes puede presentar intentos de autolesión, lo que refuerza la urgencia de una intervención médica temprana y sostenida.

Sostuvo que en la actualidad el abordaje terapéutico del trastorno bipolar ha evolucionado hacia modelos personalizados e integrales, que combinan psicoeducación, seguimiento médico y tratamientos farmacológicos diseñados para estabilizar el estado de ánimo, reducir recaídas y preservar la funcionalidad cognitiva y social del paciente.

Puntualizó que medicamentos como los antipsicóticos atípicos han demostrado eficacia tanto en fases maníacas como depresivas y ayudan a la estabilidad emocional y al restablecimiento de rutinas clave como el sueño.

Advirtió que este trastorno no sólo impacta al paciente, sino también a su círculo cercano; familiares, amigos y/o cuidadores, pero bajo la prescripción médica adecuada para el paciente, desempeñan un papel fundamental en el éxito terapéutico, al fomentar la adherencia al tratamiento, reconocer los síntomas tempranos y generar entornos estructurados y empáticos.

Asimismo, aseveró que cuando el paciente recibe el diagnóstico correcto y cuenta con un tratamiento adecuado, no sólo mejora su pronóstico clínico; también se fortalecen sus relaciones personales, su desempeño laboral y su integración social.

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