
La presidenta, Claudia Sheinbaum, informó que sigue activo el operativo para encontrar dos embarcaciones que partieron el 21 de marzo de Isla Mujeres con destino a La Habana. Los veleros, que formaban parte de un convoy de ayuda humanitaria, dejaron de comunicarse después de varias horas de navegación, lo que motivó la activación de protocolos de emergencia por parte de la Marina.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que un buque de la Secretaría de Marina (Semar) acompañó la ruta de un carguero que logró llegar sin incidentes a Cuba, pero que la comunicación se perdió con las dos embarcaciones más pequeñas. Señaló que la institución ya desplegó recursos para localizarlas y que será la Marina la encargada de detallar los avances.
La Semar había informado desde el jueves que se puso en marcha un plan de búsqueda y rescate para ubicar a los nueve tripulantes (entre ellos dos mujeres, seis hombres y un menor de tres años) de nacionalidad mexicana, cubana, polaca, francesa y estadounidense.
Todos viajaban con varias toneladas de ayuda humanitaria, incluidos alimentos, medicamentos y paneles solares. La llegada estaba prevista entre el 24 y 25 de marzo, pero no se tiene registro de su arribo.
Como parte del operativo, la Marina desplegó unidades de superficie y aeronaves tipo Persuader para recorrer la ruta entre Isla Mujeres y La Habana. Las patrullas marítimas están siguiendo patrones de búsqueda basados en corrientes, condiciones climáticas y posibles desvíos de los veleros.
Además, se emitieron alertas a mandos navales de la quinta región, la novena zona y a todas las estaciones de búsqueda y rescate (Ensar).
La operación incluye coordinación con los centros de salvamento marítimo de Polonia, Francia, Cuba y Estados Unidos para intercambiar información en tiempo real. La Marina también pidió a barcos comerciales, pesqueros, recreativos y plataformas en el Golfo de México y el Caribe reportar cualquier avistamiento en la zona.
Los dos veleros desaparecidos formaban parte del grupo que buscaba llevar ayuda a Cuba ante el deterioro económico y el impacto del bloqueo petrolero estadounidense. En contraste, un tercer buque que salió desde Progreso, Yucatán, llegó sin complicaciones a La Habana el martes pasado.