
Luego de que el diario The Economist hiciera una publicación donde afirma que México pasa por un periodo de bajo crecimiento debido a factores internos como la debilidad de la inversión, la inseguridad y cambios institucionales que afectan la confianza, la Secretaría de Hacienda emitió un comunicado como réplica a lo informado.
La dependencia argumentó que la moderación en la economía durante el año pasado fue resultado de una combinación de factores externos desfavorables, particularmente en la política comercial de Estados Unidos, al igual que una normalización gradual de la política monetaria y un ajuste fiscal interno tras un 2024 expansivo. Por lo que los aranceles tuvieron un impacto material y cuantificable, especialmente en los sectores expuestos a ellos, lo que en conjunto restó alrededor de 0.8 puntos porcentuales al crecimiento del PIB.
En suma, Hacienda señala que el Artículo caracteriza erróneamente las tendencias de inversión con un análisis incompleto, ya que la caída citada de 28% en la inversión pública se basa en datos presupuestarios, no en cuentas nacionales, donde la caída fue cercana al 19 por ciento siguiendo una expansión del 32 por ciento en 2024.
En tercer lugar, se apunta que la publicación sobreestima el papel de la informalidad como la principal restricción al crecimiento ya que este sector ha seguido una tendencia descendente sostenida de 56.5 por ciento en 2018 a 54.3 en 2024 antes del aumento marginal de 54.9 por ciento en 2025.
Además, se resalta que el tratamiento de la dinámica del mercado laboral pasa por alto mejoras claves como la política de salarios mínimos que ha desempeñado un papel fundamental en el fortalecimiento de la distribución del ingreso y la demanda interna, permitiendo un aumento en los salarios mínimos reales de 150 por ciento y una disminución de la pobreza en más 13 millones de personas.
Por lo que en adición, la Secretaría de Hacienda, afirma que la “evidencia no sustenta la narrativa de una economía rota”, sino, lo que se observa es un ajuste cíclico configurado por choques externos y la normalización de políticas, no una falla de los fundamentos.