CDMX — “México no puede ni debe ser referente mundial de desaparición de personas; son más de 132 mil personas, que son vidas”, expresó Kenia López Rabadán, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.
Señaló que ser referente en desapariciones es muy lamentable, y ninguna persona desaparecida cabe en la politización, porque México necesita verdad, necesita justicia y necesita respuestas.
“Las desapariciones en México no deben ignorarse, no deben minimizarse y, mucho menos, deben descalificarse. La decisión del Comité contra la Desaparición Forzada de solicitar con carácter de urgente que la Asamblea General de la ONU aborde la crisis de desaparición forzada en México representa una oportunidad para que esta crisis sea atendida mediante mecanismos efectivos con instancias internacionales, y México reciba cooperación técnica, apoyo financiero y asistencia especializada en esta materia”, expuso en conferencia de prensa en el podio de San Lázaro.
Enfatizó que nuestro país es parte de los mecanismos internacionales de derechos humanos y esos mecanismos existen para señalar, evaluar y, sobre todo, para corregir.
Urgió como indispensable reconocer que los datos oficiales y la realidad que viven miles de familias confirman que estamos frente a un problema profundo y persistente.
“Lo más delicado es que la ONU ha advertido que existen indicios fundados de que en México se cometen desapariciones como crímenes de lesa humanidad ya que se realizan de forma generalizada o sistemática en contra de la población civil. Existen 72 mil restos humanos sin identificar y se han encontrado más de 4,500 fosas clandestinas”, reiteró.
Y frente a esa lamentable realidad, dijo, han sido las propias familias, las madres buscadoras, quienes han salido a hacer el trabajo que le corresponde al Estado.
“Son historias que siguen esperando respuesta”, por lo que Kenia López Rabadán hizo un llamado urgente a erradicar la impunidad que existe y mejorar las capacidades forenses.