
La secretaria de Energía (SENER), Luz Elena González, presentó la nueva estrategia para poder reforzar la producción de gas natural en México, con el propósito de que en situaciones extremas o conflictos internacionales, sea posible evitar que afecte el suministro y los precios de la energía en el país.
El gas natural es un combustible de origen fósil que proviene del subsuelo que caracteriza por ser altamente eficiente en la producción de energía eléctrica y a diferencia de otros tipos de combustibles genera energía con cantidad menor de emisiones contaminantes. Desde el el 2010, México ha dependido del gas natural que proviene del extranjero y conforme con los conflictos internacionales que se han dado en las últimas semanas, cada vez es más caro.
“Es decir, al depender de otros países para acceder al gas pues existe una incertidumbre de en la garantía del suministro y al final estamos expuestos a decisiones que están fuera de nuestro control”, aclaró Luz Elena González.
Por ello, el primer paso de dicha estrategia, es avanzar en la transformación de energía de manera más acelerada, tal y como se ha propuesto en el Plan de Expansión del Sector Eléctrico Nacional. De está manera, va a ser posible reducir la participación del gas natural en la generación de la electricidad. La meta es que del año presente al 2030 es pasar del 24 por ciento de generación de energía con fuentes renovables al 38 por ciento.
Asimismo, la intención también es aprovechar e incrementar las reservas de gas natural nacional, del cual el país tiene una cantidad destacable.
Para comprender la manera en la que se puede lograr este objetivo de manera sustentable, Víctor Rodríguez Padilla, miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), explicó que el camino a la autosuficiencia implica desafíos naturales.
De acuerdo a Pemex, el país tiene un potencial de 83 billones de pies cúbicos en gas convencional, mientras que de recursos no convencionales tiene 141 billones.
“Afortunadamente hay un importante desarrollo tecnológico a nivel mundial que permite realizar la extracción de manera eficiente y cuidar el suelo, los mantos acuíferos y con un uso eficiente del agua que no se usa para el consumo humano”, declaró Rodríguez Padilla.
La tecnología de extracción de gas no convencional a la que hace referencia el físico y profesor, se le conoce como fracking’ y el agua que se utiliza para el proceso viene de los propios yacimientos. En cuanto al uso del suelo, se requieren soluciones tecnológicas que concentren las operaciones en una misma locación, es decir que ya no se trate de un desarrollo masivo de pozos en la superficie. Además se utilizan insumos biodegradables de arena y agua, los cuales tienen una gestión eficiente.
Por otro lado, para reducir el riesgo de la contaminación y proteger los mantos acuíferos, se va a utilizar una estructura mejorada con los estándares más altos de cementación, tuberías y material. El plan de desarrollo también implica la constante vigilancia de los pozos y una gestión responsable de su vida útil. Por medio de de sensores, inteligencia artificial y sistemas de supervisiones posible anticipar y actuar antes de cualquier afectación.
Para acompañar a esto, se va a integrar un comité de científicos y especialistas en el manejo del agua, en explotación sustentable, en energía compleja , en aprovechamiento del gas y en reciclaje del agua, quienes van a ofrecer una serie de recomendaciones en más o menos dos meses.
Por último, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que México va a evaluar nuevas tecnologías con menor daño ambiental.
“Si vamos a hacer explotación de gas no convencional, tiene que ser de una manera sustentable. Que los impactos ambientales se disminuyan al máximo”, afirmó la mandataria.