
México mantuvo su calificación crediticia en “BBB-” con perspectiva estable, luego de que Fitch Ratings ratificara la nota de la deuda soberana en moneda extranjera, lo que permite al país conservar el grado de inversión en un entorno internacional marcado por tensiones económicas y geopolíticas.
Con esta decisión, el país se mantiene dentro del nivel mínimo de inversión y conserva la confianza de las ocho agencias que evalúan su deuda.
Fitch señaló que la perspectiva estable refleja la capacidad de la economía mexicana para resistir escenarios adversos sin perder estabilidad.
Entre los factores que respaldan esta evaluación, la calificadora destacó el manejo prudente de la política macroeconómica, la solidez de las cuentas externas y la diversificación de la economía, elementos que han permitido enfrentar episodios complicados sin desajustes mayores.
El desempeño económico también superó previsiones en 2025, impulsado principalmente por las exportaciones y el consumo interno, aunque la inversión se vio limitada por la incertidumbre comercial global.
Aun así, el bajo déficit en cuenta corriente y el tipo de cambio flexible han servido como amortiguadores frente a choques externos.
Para 2026, Fitch prevé una recuperación más dinámica, apoyada en condiciones financieras menos restrictivas, los beneficios del T-MEC y el impulso económico que dejará el Mundial de Fútbol.
A esto se suma el Plan de Inversión en Infraestructura del Gobierno federal, que busca acelerar proyectos estratégicos y mejorar la competitividad.
En materia fiscal, la agencia reconoció avances en la consolidación de las finanzas públicas, aunque anticipa que el ajuste del gasto será gradual en los próximos años. También destacó el buen desempeño de la recaudación tributaria y consideró que el alza en precios de energéticos por el conflicto en Medio Oriente tendría un impacto limitado en las cuentas del país.
Sobre Pemex, Fitch observó mejoras operativas y financieras derivadas del respaldo gubernamental en 2025 y los nuevos esquemas de inversión mixta, aunque advirtió que aún hay retos importantes para elevar la producción.
La calificadora subrayó además que la baja proporción de deuda externa refleja la fortaleza del mercado interno de capitales, lo que da mayor margen de maniobra ante condiciones internacionales adversas.