CDMX — Nació con hermafroditismo, tiene los genitales masculino y femenino. Su orientación sexual es el de una mujer, y hace cinco años enfrentó una acusación falsa del migrante español Ángel Anderbers que la puso en prisión por dos semanas, “días que fueron infernales”, bajo violencia y una infección vaginal, narró Sofi Juárez, a quien en la Cámara de Diputados le dijeron “caballero, constantemente”.
“Yo nací con una condición de hermafroditismo. Sí, con ambos genitales, y en prisión me agredieron con violencia física. Los miembros de la policía del penal (no dijo a qué penal fue trasladada) me golpearon y terminé con una infección vaginal. Nosotras también somos mujeres. Algunos (en condición de hermafroditismo) se identificarán con algún sexo, pero ya de lleno en el tema de la menstruación digna, esto no es un tema partidista, sino de derechos humanos fundamentales en el acceso a la higiene”, expuso Sofi.
Desde su experiencia en prisión la impulsa a hablar por aquellas mujeres que están en prisión, por aquellas personas nacidas en condición de hermafroditismo.
Vivir una menstruación digna no es un gasto “innecesario”, sino que se trata, resaltó, de un tema de la dignidad humana y dejar de revictimizar a las mujeres en prisión.
“Somos una diversidad humana conjunta, quieran o no”, enfatizó la activista.
Sofi Álvarez participó en la presentación de la iniciativa de la diputada Marisela Zúñiga Cerón (Morena), quien impulsa reformar los artículos 10, 34, 43 y 177 de la Ley Nacional de Ejecución Penal, a fin de garantizar el suministro gratuito y permanente de toallas sanitarias por parte de las autoridades penitenciarias, así como contar con infraestructura digna para el acceso de agua potable, regaderas y condiciones de saneamiento.
