Nacional

La amplia experiencia de la doctora María del Carmen Sánchez, jefa de toxicología del CNM “La Raza”, diagnosticó a distancia a Esmeralda, e implementó acciones para su atención inmediata ante el riesgo de que la joven perdiera la vida 

Una quesadilla de hongos, casi le cuesta la vida a joven saxofonista 

Esmeralda Noemí A la saxofonista y maestra de música Esmeralda Noemí Díaz, le salvaron la vida en el CMN La Raza, ahora seguirá tocando “A mi manera” (Adrián Contreras)

El saxofón vibra con pasión y sentimiento, Esmeralda Noemí Díaz Valero, interpreta “A mi manera”, y hace suya la letra: “el final se acerca ya, lo esperaré serenamente”, que pudiera resultar extraño que una joven de 26 años haya hecho de esa canción un himno a la vida, a su vida.

Afortunadamente, para la saxofonista –toca desde los 7 años-, no fue el final, pero estuvo cerca, luego de que en septiembre del año pasado, comió una quesadilla de hongos y la puso en peligro de muerte.

Su juventud, buen estado de salud y atención médica oportuna de especialistas del Centro Médico Nacional (CNM) La Raza del IMSS, la salvó de tener daño hepático, necesitar un trasplante de hígado o incluso de morir.

Dra María del Carmen Sánchez Doctora María del Carmen Sánchez, jefa de toxicología del CNM La Raza “la toxicología, la llevo pegada en mi piel, no hay algo que sea tan maravilloso para mí” (Adrián Contreras)

La atención profesional, del Área de Toxicología, encabezada por la doctora María del Carmen Sánchez Villegas, jefa del área de Toxicología Clínica, en el Centro Médico Nacional (CMN) La Raza, Hospital General “Dr. Gaudencio González Garza”, permitió a Esmeralda, egresada de la licenciatura en educación musical, por el Conservatorio del Estado de México, seguir con los suyos, con su vida y ahora compartir su pasión por la música con sus alumnos.

En entrevista con Crónica, Esmeralda admite, no recordar mucho de lo ocurrido durante su hospitalización: “¡pero la música siempre me acompañó!, y venir aquí (a La Raza, luego de ser dada de alta), esa canción: `el final se acerca ya, lo esperaré serenamente´, me hace recordar aquellos momentos, en los que no sabía si iban a ser los últimos de mi vida”.

La interpretación de esta pieza musical, la hizo antes de iniciar la entrevista, en el vestíbulo del auditorio del Hospital La Raza, teniendo como fondo el mural del maestro David Alfaro Siqueiros “Por una seguridad social completa y para todos los mexicanos”.

En manos de una especialista, quien le salvó la vida

La reconocida toxicóloga, doctora María del Carmen Sánchez Villegas cuenta a este diario que en septiembre del 2025, Esmeralda fue referida de una unidad de terapia intensiva en Toluca, al diagnosticar daño hepático por la ingesta de hongos silvestres y afección gastrointestinal seis horas después de haberlos comido.

A las 24 horas, Esmeralda presentaba náuseas, vómito, dolor abdominal, diarrea y deshidratación, cambios y alteraciones neurológicas y en la función hepática y de coagulación, “por lo que al contactarnos se inició un manejo a distancia”, se alistó todo para recibirla y notificó a las autoridades hospitalarias la condición de la paciente, incluso con la posibilidad de que, de no responder al tratamiento de toxicología y las medidas de soporte de terapia intensiva “necesitaría un trasplante hepático”.

La atención fue multidisciplinaria y se estableció el tratamiento que permitiera a la paciente salvar su hígado. Para ello las primeras 24 horas fueron cruciales con la estrecha vigilancia de urgenciólogos, médicos residentes, hemodinamia, enfermería, por la falla hepática grave con trastorno de coagulación, sangrado de tubo digestivo alto y trastorno neurológico, “por eso no recuerda algunas cosas durante su hospitalización”.

Aunque no contaban con una muestra de los hongos, se sospechó de la alta probabilidad de que hubiera consumido hongos hepatotóxicos, que generan daño directo de la función del hígado.

Durante los 15 días de su hospitalización, la destacada toxicóloga se mantuvo al pendiente de la joven y juntas ahora, comparten este caso de éxito.

“Afortunadamente Esmeralda respondió de manera favorable durante las primeras 24 horas aunque requirió de cinco días de estrecha vigilancia hasta observar como la curva del valor de sus enzimas hepáticas fue descendiendo y los factores de coagulación se estabilizaron”.

El tratamiento permitió restablecer la función hepática, pese a que habían pasado dos días desde el consumo de los hongos, porque, de no haber actuado prontamente, reconoce, la historia de Esmeralda, habría sido otra.

Ante este caso, la doctora Sánchez Villegas, recomienda no comer hongos silvestres, tener mucho cuidado en dónde se ingieren, porque hay algunos que pueden comprometer la función hepática y ocasionar riesgos para la vida, como el caso de nuestra paciente.

Ante síntomas como los mencionados, hay que buscar atención médica inmediata, para poder realizar un lavado gástrico, “desafortunadamente con Esmeralda, que ha habían pasado más de 48 horas, el lavado ya no era una opción, fue necesaria una terapia específica para proteger la función hepática”.

Juntas, doctora y su paciente Esmeralda Díaz y la doctora María del Carmen Sánchez, paciente y especialista, juntas libraron una batalla, la vida les sonríe a ambas (Adrián Contreras)

Lágrimas de felicidad de haber salvado una vida más

Esmeralda, acompañada de sus papás, Esmeralda Valero y Jorge Díaz, saludan con afecto, con cariño y profundo agradecimiento a la doctora María del Carmen Sánchez, por salvar la vida de su amada hija.

A casi siete meses de que Esmeralda volvió a la vida, con una nueva oportunidad para seguir su camino, externa su profundo agradecimiento, en particular con la doctora María del Carmen Sánchez y todo el equipo de médicos quienes la cuidaron.

Las palabras de agradecimiento de Esmeralda calaron profundo en la sensibilidad de la doctora Sánchez Villegas, quien no pudo contener las lágrimas que rodaron por sus mejillas, seguramente al ver a su paciente llena de vida.

“Así como para ti es la música tu pasión, para mi es la toxicología, la llevo pegada en mi piel, no hay algo que sea tan maravilloso para mí, como la toxicología”, y no oculta una amplia sonrisa, de volver a ver a Esmeralda, llena de vida, lo que le da la enorme satisfacción del deber cumplido.

Asimismo, con motivo del Día Internacional de la Toxicología -que se conmemoró el pasado 24 del mes en curso-, la doctora Sánchez Villegas enfatizó el destacado equipo de especialistas de alta especialidad en el hospital “Gaudencio González Garza”, lo que ha permitido “ver situaciones milagrosas, como cuando un paciente requiere un hígado y que milagrosamente en 24 se consigue, y cuando eso ocurre, para mi es altamente emocionante”.

"A mi Manera" Ante el riesgo de perder la vida, Esmeralda hizo suya la canción “el final se acerca ya, lo esperaré serenamente. Hoy puede continuar su vida “A mi manera” (SUNNY QUINTERO, Adrián Contreras)

Miedo de perder a su preciada gema

En la entrevista, doña Esmeralda no puede evitarlo, y las lágrimas escapan de sus ojos, seguramente al recordar aquellos momentos de angustia, cuando su preciada gema, corría el riesgo de apagar su brillo.

Con dos hijos más -Esmeralda es la de en medio-, y un cariño especial por cada uno, la mamá de Esmeralda abre su corazón y confiesa la angustia que vivió cuando supo de la gravedad de su hija “tuve mucho miedo de perderla” y ante la eventual necesidad de requerir el trasplante de hígado, sin pensarlo dos veces, dijo “aquí está el mío o el de esposo”.

Las lágrimas escapan de sus ojos, los sentimientos de dolor y miedo de que pudo perder a su hija todavía están a flor de piel y su corazón se llena de orgullo al referirse a ella, con quien comparte no sólo el nombre, sino también la pasión por la música “de ella he aprendido mucho. Yo la admiro muchísimo, yo también soy músico y hemos compartido momentos muy hermosos, y no podía pensar en perder a mi niña”.

La joven saxofonista, ahora valora más que nunca su vida, y tiene la convicción de entregarse a la música y a sus alumnos, con la misma pasión con la que la doctora Sánchez Villegas la cuidó para devolverle la salud y regalarle una segunda oportunidad de vida. Aunque la especialista no lo confiesa, sin duda alguna el mejor momento, externa “fue verla descender de su cama y caminar por su propio pie”.

Tendencias