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Marabunta humana aguardaba para abordar alguno de los convoy en la estación Prados Sur, de donde nadie bajaba y solo tres pudieron subir entre empujones; “Si veo que en el próximo tren no hay manera de entrar mejor me voy por mi ruta de siempre, en el Mexibús hacia Lechería y de ahí tomo el otro tren que al menor sí puedes entrar y sin tanto caos, narró una usuaria

Caótico inicio de operaciones del Tren Buenavista-AIFA; sólo 6 trenes y una hora para abordar

Hasta una hora de espera para poder abordar alguno de los seis trenes que dieron servicio en ambos sentidos entre Buenavista y el AIFA (Mario Camarillo Cortés)

Día después de la inauguración —

Aglomeraciones, conatos de bronca entre usuarios que tras más de una hora de espera intentaban entrar a los saturados convoyes, derivado de que sólo seis trenes estuvieron en servicio para cubrir el ramal de Buenavista al AIFA de ida y vuelta, marcó el inicio de las operaciones caóticas de esta nueva ruta del Tren Suburbano un día después de su inauguración.

Usuarios aplaudieron la puesta en marcha de este ramal del Suburbano, ya que no sólo acortará tiempos en llegadas a sus domicilios sino también será una alternativa con tarifas que se espera no sean muy elevadas.

Juanita y su Papá, Manuel, experimentaron este 27 de abril lo que pensaban que sería un día normal después de la inauguración del Tren Felipe Ángeles, por lo que optaron por utilizar este nueva ruta del tren y cambiar su traslado cotidiano.

Comentan que llegaron a la estación Prados Sur, que por cierto no está concluida y su escalinata de acceso fue improvisada para el banderazo que dio la presidenta Claudia Sheinbaum para este servicio, ya que su estructura es tubular-metálica.

Estos dos nuevos pasajeros comentan que para llegar a la estación citada tomaron un pesero en el municipio de Coacalco que los llevó hasta la base en una zona conocida como las vías, y a unos 50 pasos del lugar se ubica la estación Prados Sur, a la que arribaron pasadas las 6:35 de la mañana.

Para ingresar a la estación, refieren, trabajadores de la misma obra de la estación del tren apoyados con banderines de color naranja auxilian para detener el tránsito vehicular para permitir el paso de quienes desean entrar a la estación.

Aglomeraciones en el primer día del servicio formal del Tren Felipe Ángeles (Mario Camarillo Cortés)

PESADILLA

Señalan que la entrada fue rápida y sin problemas, ya que la tarjeta para ingresar es la misma del Tren Suburbano, aunque también en las taquillas se venden las tarjetas de Movilidad Integrada que servirá también para este ramal que conectara con el Metro, Mexibis, RTP y Cablebús.

Manuel y su hija indican que parecía que el traslado sería normal y sin complicaciones, como en el ramal de Buenavista a Cuautitlán, donde la llegada de los trenes es a lo máximo de 10 minutos, pero la pesadilla comenzó, ya que en el destino hacia Buenavista el anden estaba lleno, era un mar de gente que casi apretujados guardaban su espacio para en el mejor de los momentos abordar el próximo tren.

Escalinata improvisada para entrada y salida de usuarios en la estación Prados Sur del Ramal Buenavista-AIFA del Tren Suburbano (Mario Camarillo Cortés)

Cecilia, una cajera de Bancomer que trabaja cerca de la Glorieta de Insurgentes, se mostraba nerviosa y veía muy complicado que en el siguiente tren pudiera entrar para llegar hasta la terminal, y es que señaló a Juanita y a su padre que llegó desde las 6:00 de la mañana, pasó un convoy que estaba lleno y del que nadie bajó y solo tres personas pudieron entrar entre empujones.

“Si veo que en el próximo tren no hay manera de entrar mejor me voy por mi ruta de siempre, en el Mexibús hacia Lechería y de ahí tomo el otro tren que al menor sí puedes entrar y sin tanto caos.

Pasadas las 6:35 arribó a la estación Prados Sur uno de los seis trenes en servicio y fue imposible abordarlo, ya que al abrirse las puertas no cabía ni un alfiler, pero había quienes impotentes por el avance del tiempo y no poder entrar al tren comenzaron a empujar a otros usuarios, lo que provocó por momentos intercambios de palabras, empujones que estuvieron cerca de acabar en los golpes.

Tarifas temporales (Mario Camarillo Cortés)

VACÍO

El convoy cerró puertas y siguió su camino, momento en el que arribó un Tren con destino al AIFA que prácticamente iba vacío y de donde nadie bajo y tampoco nadie abordó.

Juanita dijo con tono de disgusto que no había otra cosa que hacer más que esperar el arribo de otro convoy y encontrar la mejor oportunidad para entrar, por lo que fue pasadas las 7:40, una hora después, que tuvieron la fortuna de encontrar un pequeño espacio dentro de uno de los cinco vagones articulados de uno de los trenes para seguir su camino.

Gerardo, un estudiante de Conalep que era de los pocos afortunados que alcanzó lugar, ya que venía desde la terminal AIFA, comentó que el tren aguardaba por varios minutos para avanzar en cada estación, ya que era imposible cerrar las puertas debido a que había quienes querían entrar a toda costa.

El recorrido siguió entre apretujones y el comentario de un usuario llamó la atención de quienes estaban a su lado: “Ojalá y suelten más trenes, ya que si esto sigue así podría ocurrir un accidente”.

RESPIRO

Taquilla para compra de tarjeta de Movilidad Integrada en la estación Prados Sur (Mario Camarillo Cortés)

El ascenso y descenso de pasajeros fue el mismo, con empujones para quienes querían subir y también por los pocos que querían bajar.

Fue hasta que el convoy llegó a la estación Tlalnepantla cuando hubo un respiro a bordo, ya que un importante número de pasajeros descendió, pero parecía que la misma marabunta humana seguía en el interior del convoy.

Después de una hora de espera para abordar y 50 minutos en el recorrido del tren desde la estación Prados Sur hasta Buenavista, se logró el objetivo, donde la experiencia y pesadilla del día después de la inauguración quedarán para la historia como un día de caos en el nuevo sistema de transporte.

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