
El Gabinete de Seguridad del Gobierno de México explicó que Audias Flores Silva, alias “El Jardinero” y sucesor de Nemesio Oseguera “El Mencho”, mantenía control criminal sobre corredores logísticos estratégicos en el occidente y centro del país, particularmente en la zona norte de Jalisco con proyección hacia Nayarit, Sinaloa, Durango y Zacatecas, así como en rutas que alcanzaban Bahía de Banderas y Nuevo Vallarta.
De acuerdo con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, “El Jardinero”, esde estas regiones, este criminal coordinaba esquemas de extorsión sistemática contra personas y también contra empresas de autotransporte, combustible y carga comercial que circulaban por territorios bajo influencia de su organización.
Además, este sujeto tenía un mecanismo de cobro criminal estructurado, mediante el cual operadores de esta organización exigían a empresas transportistas reportar anticipadamente cada unidad que ingresara o transitara por determinadas rutas, proporcionando datos del vehículo, operador, capacidad de carga y destino final, para posteriormente imponer pagos periódicos bajo amenazas.
Este esquema pretendía simular control territorial y ofrecer supuesta “protección” a cambio de cuotas ilegales, constituyéndose en una red de extorsión regional que afectaba la actividad económica.
De esto modo, “El Jardinero” extendía su influencia hacia el oriente de Michoacán, colindancias con Guerrero y corredores de movilidad en Tlaxcala con conexión hacia Puebla.
Igualmente, de acuerdo con información de inteligencia, esta red criminal tenía capacidad para introducir anualmente a Estados Unidos grandes toneladas de droga.
García Garfuch detalló que “El Jardinero” es un operador criminal que durante más de dos décadas consolidó una estructura regional con capacidad para coordinar la producción y trasiego de drogas, supervisar laboratorios clandestinos de metanfetamina, operar aeronaves y pistas de aterrizaje, así como controlar rutas logísticas para el movimiento de narcóticos hacia el exterior.
Audias “N” cuenta con una orden de detención provisional con fines de extradición vigente, por los delitos de asociación delictuosa, contra la salud y portación de arma de fuego, requerido por el Distrito de Columbia, en Estados Unidos; además aquí en México cuenta con una orden de reaprehensión por el delito de homicidio más otras investigaciones que están en curso a cargo de la Fiscalía General de la República.
También había sido identificado internacionalmente como narcotraficante significativo, con sanciones financieras impuestas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros, OFAC, y se ofrecía una recompensa de 5 millones de dólares por información que condujera a su captura, al ser identificado como uno de los objetivos más buscados por la DEA.
También la Unidad de Inteligencia Financiera de nuestro país tiene investigaciones sobre esta persona y tiene ya bloqueadas cuentas sobre él y personas de su círculo cercano.
En cuanto a César “N”, alias “Güero Conta”, identificado como principal operador financiero y hombre de confianza de Audias “N”, era responsable del lavado de recursos provenientes de actividades ilícitas, recursos que eran utilizados para adquirir armamento, aeronaves, embarcaciones, ranchos y propiedades.
Asimismo, operaba mecanismos de lavado de dinero mediante corredores financieros, familiares, socios y empresas fachada, con los que ocultaba activos y recursos de procedencia ilícita, constituía redes empresariales aparentemente legales y fortalecía la capacidad logística, operativa y financiera de su organización criminal.
Posterior a la detención de Audias “N” se registraron hechos violentos en Nayarit, sin embargo, tras el reforzamiento del despliegue operativo en la entidad.
Es así que hasta la mañana del 28 de abril, no se tenían registros de bloqueos carreteros. En total se reportaron seis vehículos incendiados y seis comercios afectados por incendio, sin personas lesionadas ni personas fallecidas.
De manera preventiva para contener cualquier posible reacción de esta organización criminal, en Jalisco fuerzas federales, estatales y municipales desplegaron cuatro mil elementos en puntos identificados como zonas de riesgo, zonas limítrofes, carreteras estratégicas, centros penitenciarios y Zona Metropolitana de Guadalajara.
Se reforzó la presencia coordinada en puntos estratégicos como Puerto Vallarta, el corredor limítrofe con Nayarit, así como las zonas de Magdalena y San Marcos. Hasta el momento no se registran incidentes mayores.