
A través de un mensaje publicado en redes sociales, el diplomático estadounidense aseguró que el combate a los carteles de la droga debe ser un esfuerzo conjunto entre ambos países y no convertirse en un tema de confrontación política que divida a nuestros países.
“La lucha contra los cárteles debe unirnos, no dividirnos”, recalcó luego de que la presidenta Sheinbaum reclamara una presunta injerencia e intervención de las agencias de Estados Unidos en su lucha contra el narcotráfico.
El representante estadounidense destacó que la seguridad es una preocupación compartida para las comunidades de ambos lados de la frontera.
Señaló que tanto mexicanos como estadounidenses buscan vivir en condiciones de seguridad y tranquilidad.
“Las personas en ambos lados de nuestra frontera desean vivir con seguridad y en paz. Merecen vivir libres de la intimidación, la corrupción y el miedo que generan los cárteles”, reviró
Insistió en que convertir los retos de seguridad en debates políticos puede obstaculizar los esfuerzos conjuntos para combatir a estas organizaciones.
En su publicación, Johnson afirmó que la cooperación binacional es fundamental para enfrentar a las organizaciones criminales que operan en la región.
Este domingo, durante el aniversario de su triunfo en las urnas, las presidenta de México, Claudia Sheinbaum, calificó como “injerencia” la acusación de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa.
“Cuando desde el exterior se dicta quién es culpable y quién no, cuando se busca presionar a nuestras instituciones desde fuera, cuando se normaliza la idea de que otro país puede intervenir en asuntos que solo corresponden a los mexicanos, ya no hablamos de cooperación, estamos hablando de injerencia”, acusó
La crisis y desencuentros con Estados Unidos se intensificaron después de que el Departamento de Justicia de EE.UU. anunciara una investigación por presuntos vínculos con el narcotráfico contra diez funcionarios y exfuncionarios mexicanos, entre ellos el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.