
La incertidumbre y el freno en la economía mexicana ya empiezan a cobrar factura, pues el crecimiento económico promedio de las zonas metropolitanas y principales ciudades en México se desplomó en casi el 50 % respecto al año pasado.
Pero la violencia también se intensificó en varias de las ciudades más importantes del país , y la percepción de corrupción se mantiene en niveles elevados en todas las urbes.
El Índice de Competitividad Urbana (ICU) evalúa la capacidad de 72 zonas metropolitanas del país para generar, atraer y retener talento e inversión, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) asegura que el crecimiento económico promedio de las zonas metropolitanas y principales ciudades en México cayó de 4.1% a 2.4% respecto a la edición anterior.
Estas ciudades concentran el motor de la actividad económica nacional, representan entre 80% y 90% del PIB nacional y albergan a 62% de los mexicanos, por lo que su desempeño es fundamental para el desarrollo y la competitividad del país.
El promedio de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en las ciudades evaluadas en el ICU 2026 es de apenas 2.4%, frente a 4.1% del ICU 2024, una caída de casi dos puntos que refleja el enfriamiento del ciclo económico nacional.
Campeche registra una contracción de menos 1.13% por la caída en la actividad petrolera, y ciudades como Mazatlán (0.27%) y Culiacán (0.97%) muestran desaceleración por el incremento de la violencia.
En el extremo opuesto, Oaxaca lidera el crecimiento con 7.09% por el turismo y servicios; Cancún creció 4.52%.
La seguridad también se desplomó en las urbes, e incluso esta variable tiene la mayor dispersión entre las ciudades.
La percepción de seguridad promedio en las 72 ciudades es de 39.23%: solo 4 de cada 10 mexicanos se sienten seguros en su ciudad.
En homicidios, el promedio es de 28.42 homicidios por cada 100 mil habitantes, con casos extremos como Colima-Villa de Álvarez (133.60), Celaya (112.91) y Acapulco (95.73), y una tendencia al alza incluso en ciudades bien posicionadas como Mérida y Saltillo
CORRUPCIÓN
La percepción en materia de corrupción también creció pues la población observa prácticas corruptas con frecuencia en las ciudades mexicanas: el promedio nacional es 82.65%, y aun en la ciudad con menor percepción que es Mérida, con 69.79%), este flagelo supera los dos tercios de la población
En esta edición, las ciudades mostraron avances en los subíndices de Infraestructura y Sistema político y Gobiernos, donde se observan mejoras en conectividad digital, provisión de servicios básicos y autonomía fiscal en varias zonas metropolitanas.
Sin embargo, los resultados revelan retrocesos en algunos rubros importantes.
Las ciudades con menores avances presentan mercados laborales con alta informalidad como Tapachula (69.41%) o Tlaxcala-Apizaco (68.67%)
Asimismo violencia que eleva los costos de operar como Acapulco que registra 95.7 homicidios por cada 100 mil (más de 30 veces la tasa de Mérida) y gobiernos con escasa capacidad fiscal y baja credibilidad institucional, como el de Tijuana que registra el mayor nivel de percepción de corrupción (92.56%).