
Investigadores del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (INPRFM) trabajan en diversos proyectos científicos para identificar los genes relacionados con trastornos neuropsiquiátricos que afectan a miles de personas en México, con el objetivo de mejorar los diagnósticos y desarrollar tratamientos más precisos en el futuro.
Los trastornos neuropsiquiátricos incluyen enfermedades como la esquizofrenia, el trastorno bipolar, la depresión, los trastornos de la alimentación y otras condiciones que afectan el comportamiento, las emociones y el funcionamiento del cerebro. Aunque durante muchos años se ha conocido que existe un componente hereditario en estas enfermedades, todavía se busca comprender con mayor precisión cuáles son los genes involucrados y cómo interactúan con factores ambientales.
El equipo del INPRFM trabaja en estudios de genética molecular que analizan la relación entre variantes genéticas y diversos trastornos psiquiátricos. Estas investigaciones han permitido explorar la influencia de ciertos genes en padecimientos como la esquizofrenia, el trastorno bipolar, el déficit de atención e hiperactividad y el alcoholismo. Además, los científicos también estudian cómo factores sociales y ambientales pueden influir junto con la genética en el desarrollo de estas enfermedades.
Uno de los proyectos más importantes es NeruoMex, una colaboración entre el INPRFM, la Escuela de Salud Pública de Harvard y el Broad Institute. Este estudio busca ampliar el conocimiento sobre los factores genéticos y ambientales asociados con los trastornos neuropsiquiátricos en la población mexicana. Entre 2018 y 2024 se recolectaron y analizaron muestras de sangre y saliva de más de 9 mil participantes provenientes de diferentes regiones del país, incluyendo personas diagnosticadas con trastornos psicóticos y personas sin estos padecimientos.
Los investigadores consideran que este tipo de estudios son fundamentales debido a que una considerable parte de la información genética utilizada en la medicina proviene de poblaciones europeas o estadounidenses. Al incorporar datos de la población mexicana, se busca que los futuros avances científicos y terapias sean más efectivos y adecuados para las características genéticas de los habitantes del país.
Además de NeuroMex, el instituto desarrolla otros proyectos enfocados en la genética de los trastornos de la conducta alimentaria. Uno de ellos es GEDMex, una investigación que pretende reunir y analizar miles de muestras para comprender mejor los factores hereditarios y ambientales relacionados con estos padecimientos. El objetivo es generar conocimiento que permita mejorar la prevención, el diagnóstico y la atención médica.
Esta investigación forma parte de una amplia labor que lleva realizando la INPRFM, institución que cuenta con decenas de especialistas en neurociencias, genética y salud mental. Sus líneas de investigación abarcan desde el estudio de la actividad neuronal y los neurotransmisores hasta el análisis de enfermedades como la depresión, la ansiedad, las adicciones y otros trastornos psiquiátricos.
Este equipo de trabajo destaca que identificar los agentes principales de dichas enfermedades no significa que una persona desarrollará necesariamente un trastorno, sino que ayuda a comprender mejor los factores de riesgo. La información genética puede convertirse en una herramienta valiosa para diseñar estrategias de prevención, detectar problemas de manera temprana y desarrollar tratamientos personalizados.