
Carlos Torres Piña, aspirante a la coordinación estatal de Defensa de la Transformación y la Soberanía afirmó que la cultura no es un complemento ni una actividad secundaria, sino una herramienta indispensable para prevenir la violencia, recuperar la convivencia comunitaria y abrir nuevas perspectivas de vida para las juventudes.
El morenista señaló que esta visión forma parte del sentido integral del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, impulsado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, que reconoce que la seguridad no puede atenderse únicamente mediante operativos y acciones policiales, sino también con el fortalecimiento a la educación, la cultura, el deporte, la atención a las juventudes y la recuperación de los espacios comunitarios.
Torres Piña sostuvo que acercar a niñas, niños y jóvenes a la música, la lectura, el teatro, la danza, las artes y los oficios tradicionales les permite desarrollar capacidades, encontrar una vocación y conocer otras formas de comprender su comunidad y el mundo.
“La cultura abre la mente, fortalece la identidad y permite que una joven o un joven descubra que existen otros caminos. Cuando alguien encuentra una disciplina, una pasión o un espacio para expresarse, también encuentra nuevas opciones de vida”, expresó.
Destacó que el impacto del Plan Michoacán en materia cultural debe observarse también en la recuperación de plazas, calles, casas de cultura y espacios comunitarios, porque cuando las familias vuelven a encontrarse y las juventudes se apropian positivamente de los espacios públicos, se fortalece la vida social de los municipios.
Explicó que la cultura contribuye a reconstruir el tejido social, preservar la memoria de las comunidades y evitar que la violencia, las adicciones o la delincuencia se conviertan en las únicas referencias disponibles para las juventudes.