El 22 de febrero, el día en el que el sanguinario criminal que se hizo llamar El Mencho fue abatido, la Zona Metropolitana de Guadalajara sufrió de bloqueos, despliege de células criminales que arrojaran ponchallantas en vías principales y una sensación de incertidumbre en la población en general. Este lunes 13 de julio, las fuerzas del orden en la capital de Jalisco se preparararon para afrontar una situación parecida en el futuro.
Luego de días anunciando que se realizaría este simulacro de seguridad que planteaba el aseguramiento de los 7 accesos carreteros a Guadalajara, el simulacro se ejecuto sin mayor problema. Fue una prueba para que las corporaciones midieran su capacidad de reacción, el tiempo de llegada a los puntos desde los que podrían responder a narcobloqueos y la interacción entre diferentes corporaciones.
Un tanto como consecuencia involuntaria, la población de la ciudad también fue probada, pues una de las peticiones continuas de las autoridades fue que no se difundieran noticias falsas sobre lo que pasaba en Guadalajara.
En efecto, las redes tuvieron su dosis de chismes, pero nada que se comparara con la difusión de noticias falsas el día en el que Mencho fue abatido. Así que esta parte de la prueba fue cumplida con creces.
Las autoridades terminaron la movilización de unidades vehiculares hacia las 2 de la tarde y señalaron que darían un informe por la tarde.
Además de Jalisco, Colima, Nayarit, Aguascalientes y Zacatecas realizaron simulacros de diferente tipo, pero fue Guadalajara la que llamó la atención: aquí claramente la situación fue dirigida a p´revenir en el futuro la toma de las rutas carreteras y mostrar que si el narco, ese mismo que robo el nombre del estado (“Cártel Jalisco Nueva Generación”) habrá respuesta.
(Información en desarrollo)