
Ante la crisis derivada de la emergencia sanitaria por el gusano barrenador, el sector ganadero del país aglutinado en la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG) llamó al gobierno federal, a la industria así como autoridades sanitarias y agropecuarias a la unidad y a poner en marcha una serie de medidas urgentes para respaldar al productor y el futuro de la ganadería en México.
Asimismo el presidente de la CNOG, Homero García de la Llata, pidió a las empresas engordadoras de ganado, privilegiar la adquisición de ganado mexicano durante esta contingencia, reducir en la medida de lo posible las importaciones de ganado para engorda y abstenerse de adquirir animales cuya introducción al país presente indicios de irregularidad.
Advirtió que la corresponsabilidad de todos los actores será determinante para preservar una actividad estratégica para la seguridad alimentaria, el desarrollo rural y la economía nacional.
En ese contexto, García de la Llata, solicitó a la Secretaría de Economía, a implementar temporalmente medidas de política comercial que protejan a la producción nacional frente a importaciones provenientes de países con los que México no mantiene acuerdos comerciales y a no ampliar los cupos establecidos para 2026 mientras persista esta contingencia.
Paralelo a ello, demandó a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), convocar a la brevedad mesas de trabajo y concertación con todos los integrantes de la cadena de valor de la carne de bovino y las autoridades competentes, con el propósito de construir acuerdos que permitan enfrentar esta coyuntura extraordinaria y recuperar la estabilidad del mercado.
A las autoridades aduaneras, les convocó a fortalecer la vigilancia de las importaciones de ganado y carne para garantizar el estricto cumplimiento de la legislación aplicable y de los cupos autorizados.
“Respaldar al productor mexicano es fortalecer el campo, garantizar el abasto nacional y proteger el futuro de la ganadería de México”, aseveró
A poco más de un año de que Estados Unidos cerró la frontera por presencia de gusano barrenador en Veracruz, el sector ganadero del país enfrenta una crisis lo mismo por acumulación de carne en el mercado nacional por las restricciones a la exportación de ganado bovino en pie hacia Estados Unidos así como el incremento de las importaciones de ganado y carne legal e ilegal que agrava el impacto a la industria nacional.
La CNOG recuerda que desde el cierre de 2025, alrededor de 1.7 millones de cabezas han permanecido en México, presionando los precios que recibe el productor.
A esta situación se suman el incremento de las importaciones de ganado y carne, así como los mayores costos de las medidas sanitarias para contener el gusano barrenador, factores que han reducido significativamente la rentabilidad de miles de unidades de producción.
Detalla que la ganadería mexicana sustenta a más de 700 mil productores por lo cual preservar su viabilidad económica es proteger el futuro de la producción nacional de carne de bovino.
En este contexto, la CNOG hizo un llamado a la solidaridad y corresponsabilidad, donde solicitó a la COFEPRIS le pidió a reforzar la inspección sanitaria de los productos cárnicos importados, considerando las medidas adoptadas por diversos mercados internacionales respecto de algunas plantas exportadoras, con el propósito de salvaguardar la salud de los consumidores mexicanos.
Al SENASICA, a adecuar los procedimientos de movilización del ganado para reducir costos innecesarios al pequeño y mediano productor, manteniendo plenamente los objetivos de protección sanitaria del país.
De igual manera emplazó a la industria procesadora, cadenas comerciales, tiendas de autoservicio, carnicerías y demás detallistas, a realizar un esfuerzo comercial extraordinario que permita fortalecer el consumo de carne proveniente de ganado mexicano y trasladar a los consumidores las condiciones favorables que hoy presenta el mercado nacional, en un acto de solidaridad tanto con los productores como con las familias mexicanas.