
El Sindicato Nacional de Trabajadores del DIF sí conocía las estafas en perjuicio de cientos de personas, a quienes se les prometió una plaza en la institución a cambio de dinero, admitió Carlos Flores Hernández, líder del gremio:
“Me enteré hace poco más de tres meses, cuando Sergio Sánchez, director de Capital Humano del DIF CDMX, me dice: hay un problema, y me saca un oficio con su nombre y firma, donde decía que se contrataría personal. Sánchez negó que fuera su firma y aseguró que procedería legalmente. Yo le respondí: adelante, vaya con la policía de investigación, ustedes tienen todos los contactos con el gobierno”.
Sin embargo, el dirigente negó la conformación al interior del organismo de una red dedicada a desfalcar y achacó las fechorías a un solo hombre: José Manuel Valdez González, quien fue director de diferentes centros DIF en la ciudad. Aceptó, es sindicalizado, “pero tenía como 8 o 9 meses que no lo veía, desde que iniciaron la obras de remodelación del DIF Xochimilco (5 de noviembre de 2025)”.
Crónica reveló en días pasados detalles sobre el modo de operación: por lo menos se han documentado 200 casos en los últimos cinco años; los timados pagaron entre 40 y 120 mil pesos por plazas fantasma. Se usaron instalaciones oficiales del DIF para entrega de recursos, recepción de documentos, aplicación de exámenes, cursos de introducción y entrega de nombramientos firmados por directivos de la dependencia, quienes hasta ahora se han negado a aclarar su autenticidad.
En el proceso participó personal interno, identificado como parte del Sindicato. La historia tiene elementos sombríos, como los nexos de Valdez González -quien se fugó tras destaparse el escándalo- con la secta Palo Mayombe; tras participar en algunos rituales, un grupo de burlados dio con su paradero apenas el 19 de julio. Él aceptó la implicación de más funcionarios del DIF y denunció amenazas. “Le dijeron que si salen los nombres a flote, se iban contra mí y nuestros hijos”, señaló su esposa.
¿PADRINO? Flores Hernández aceptó la charla con este diario en sus oficinas de Benito Juárez. A diferencia de María del Rosario García Pérez, titular del DIF Nacional, y de Beatriz Rojas Martínez, directora del DIF CDMX, quienes optaron por el silencio.
Durante el encuentro, el líder sindical reconoció: “No es la primera vez que pasa esto, en el pasado vinieron unos compañeros y dijeron: este cabrón nos pidió 30 mil pesos por una plaza del Sindicato”.
-Según testimonios, gente del Sindicato está coludida…
-Uno de los afectados vino y me dijo que si podía recibir a un grupo, eran como 8, 10, y la mitad adultos mayores. Les dije que Valdez sí estaba en el Sindicato, pero no pertenecía al Comité Ejecutivo, y que podían denunciar.
-Este sujeto decía que estaba apadrinado por usted e incluso por alguno de sus hijos…
-Es falso. La autoridad lo mandó llamar, lo que me dijo Julia Solorio, directora de Centros de Desarrollo, es que no se había presentado.
-Usted admite que no era la primera vez, ¿por qué no lo cortaron o lo denunciaron en su momento?
-Supe que estaba localizable en el centro comunitario de Muyuguarda, llegué y le dije: a mí no me embarres.
-¿No era competencia del Sindicato denunciarlo cuando se descubrieron los primeros fraudes?
-No, cuando me enteré esa primera vez él se desdigo.
-Siempre mencionaba al Sindicato y todos los engañados lo sabían…
-Le dijimos a estas personas que vinieron, ¿en qué momento? Tenemos pegado desde hace dos años un letrero: la bolsa de trabajo está cerrada. ¿Hay firmas mías?, ¿me vieron?, ¿hablaron conmigo? Los afectados decían que los hacía esperar afuera, y él se metía a dejar documentos, en el equipo administrativo nunca vimos que vinieran, desconocemos si entraban o salían.
-Insisto, si como usted dice se descubrieron fraudes anteriores, ¿por qué no se hizo nada?
-Porque no había una denuncia concreta. Vino una persona y él quedó sobreadvertido. Yo no sabía que había una cadena, la descubro cuando comenzaron a venir 4 o 5 gentes y cuando el director de Capital Humano lo comentó.
-¿A poco Sánchez tampoco sabía nada?
-Yo me enteré cuando vinieron los reclamos, y supe que eso ya llevaba años.
-¿Cómo pudo ser posible que se hiciera y deshiciera en las instalaciones del DIF?
-Aquí nunca se metió gente, no sé si en los centros. Estoy esperando un oficio, quedaron de traérmelo, en el cual se ocupa la hoja del sindicato y él firma con su nombre; en cuanto lo tenga, me sumaré a Sergio Sánchez… Si lo llegan a atorar, iré a denunciar.
HERENCIA. Según datos del Sindicato, el DIF cuenta a nivel nacional con alrededor de 8 mil trabajadores, considerando registros en sistemas estatales. De éstos, 6 mil 300 son de base o sindicalizados. La mayoría, unos 4 mil 500, se concentran en la CDMX. “Bolsa de trabajo se encuentra cerrada”, se lee en un anuncio fuera de la oficina de Flores.
-Hay gente que fue burlada desde hace cinco años -se le comentó.
-Todas las plazas que llamamos bolsa de trabajo son registradas aquí, y tienen que venir los interesados cada mes, a preguntar si salió algo. En función de los escalafones se hace la bolsa, el Sindicato lo único que pone en una hoja membretada es si la persona es hijo, hija, esposa, concubina, incluso nieto o nieta del trabajador, pero el área que hace todo el proceso de exámenes y documentación es Capital Humano.
-¿Se heredan plazas?
-Sí, eso está firme en las condiciones generales de trabajo: si yo trabajador fallezco, es de cajón que le debes dar plaza a mi familiar.
-Hay testimonios de quienes han trabajado en el DIF sobre el desaseo al otorgar plazas, se presta a compadrazgos y favores de todo tipo, incluso sexuales.
-Todo esto está estipulando en condiciones generales de trabajo, ahí se establece que será la institución la que a través de exámenes coordine los ingresos. ¿A quién priorizamos? A familiares de fallecidos o jubilados. Desde que soy dirigente, hace más de 14 años, no se ha conseguido una plaza de nueva creación, por eso vamos juntando plazas de fallecidos y jubilados y hacemos una bolsa, sacamos el escalafón y si el trabajador de base cumple con los requisitos, sube de puesto. Las plazas que quedan son para cumplir el compromiso a fallecidos y jubilados. Si como familiar no pasaste el examen, agarramos esas plazas y se van a la bolsa, se les va dando oportunidad a los más antiguos.
-¿Se presta al manoseo, no?
-No, en el tiempo que llevo, para todos los casos de fallecidos o jubilados, se transparentó todo. Entran quienes deben entrar. Llevamos más de 600 procesos de este tipo.
-Después de todas las burlas, millones de pesos que no sabemos dónde están, ¿cómo se puede apoyar a quienes fueron engañados?
-Mentiría, porque dada la cuestión económica y la limitante que tiene la institución a nivel nacional, las plazas ya no alcanzan a presupuestarse, no hay manera de incrementar. En promedio, 40 personas llegan a diario a las oficinas buscando una oportunidad. Ahorita hay una gran bronca porque en el DIF nacional hay 112, 114 plazas que deben ser contratadas y nos dicen que no, porque se carece de presupuesto, vamos a transitar por lo jurídico.
-¿Al menos alguien de los que pagó tendría la oportunidad de incorporarse a la institución?
-Nadie, sólo apuntarse en la bolsa, pero sería esperar una eternidad.
-¿El Sindicato estaría dispuesto a acompañar una denuncia ministerial masiva por parte de los burlados?
-Sánchez es quien tiene documentos con firmas, yo lo haré si me traen una hoja original que diga Sindicato, estaría en solidaridad con Capital Humano para preguntar a los afectados: ¿a quién le dieron el dinero?, ¿hay alguien que me lo dio a mí?
-¿El Sindicato está abierto a una investigación de fondo?
-Totalmente. Si nos citan, vamos a ir, fue un robo.
-Pero no pareciera de una sola persona…
-Hasta donde yo sé, sí.
-Pero había gente del DIF que impartía cursos, aplicaba exámenes, recibía papeles…
-No sé quién, quizá ya estaba armado. En cuanto a mí me den una hoja con mi firma original, me sumo. Si yo tengo que ir, voy, si la gente afectada me reconoce a mí, ahí vamos a estar.
-¿No tiene cola que le pisen?
-No, el que nada debe nada teme…