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Mientras la UNAM analiza posibles anomalías en su examen en línea, abogados llaman a esperar una resolución antes de iniciar cualquier procedimiento legal

Alumnos buscarían amparo si la UNAM decide repetir el examen de admisión: ¿Podría el caso llegar a la SCJN?

Aspirantes aceptados en la UNAM podrían recurrir al amparo si la Universidad revierte sus resultados sin acreditar irregularidades. Conoce cuándo procedería y si el caso podría llegar a la SCJN.
Amparo por examen UNAM 2026 | ¿La UNAM puede cancelar lugares ya asignados? (Rogelio Morales Ponce)

Mientras la UNAM revisa el proceso y mantiene suspendidas provisionalmente las inscripciones de los aspirantes seleccionados mediante examen, se ha comenzado a plantear la posibilidad de recurrir al juicio de amparo en caso de que algún estudiante pierda el lugar que obtuvo inicialmente.

¿Los aspirantes aceptados podrían ampararse?

Especialistas en derecho señalan que un amparo podría ser una opción si la UNAM revierte el resultado de un aspirante que ya había sido seleccionado, particularmente si no demuestra que esa persona incurrió en alguna irregularidad durante el examen.

Sin embargo, por ahora la Universidad no ha cancelado lugares, sino que suspendió temporalmente las inscripciones mientras analiza las anomalías detectadas. Por ello, otros abogados han advertido que todavía es prematuro promover amparos, pues primero tendría que existir una decisión que afecte directamente a los aspirantes.

En redes sociales incluso han surgido perfiles que ofrecen asesorías para iniciar este tipo de procedimientos. Ante ello, especialistas han llamado a los estudiantes a no contratar servicios legales anticipadamente, ya que la vía jurídica dependerá de la resolución que finalmente adopte la UNAM.

¿El caso podría llegar hasta la SCJN?

El punto de partida sería que un aspirante considere que una decisión u omisión de la Universidad vulneró sus derechos y presente un amparo indirecto ante un Juzgado de Distrito.

Entre los derechos que podrían entrar en discusión no sólo se encuentra el acceso a la educación. También podría plantearse una posible afectación al debido proceso si, por ejemplo, un estudiante pierde su lugar pese a haber aprobado el examen y sin que exista evidencia de que cometió alguna irregularidad.

Los amparos tendrían que presentarse inicialmente de manera individual y correspondería a los juzgados analizar cada caso, determinar si procede alguna suspensión y posteriormente resolver el fondo del asunto. Dependiendo del desarrollo de los procesos y de los criterios jurídicos involucrados, el conflicto podría eventualmente llegar a conocimiento de la SCJN.

Repetir el examen tampoco sería sencillo

Otra de las posibilidades que ha generado debate es repetir el examen de admisión, esta vez de manera presencial. Esta alternativa podría enfrentar obstáculos que van más allá de determinar estadísticamente qué resultados resultan sospechosos.

Alrededor de 158 mil aspirantes presentaron la prueba, por lo que organizar nuevamente el examen de forma presencial implicaría un reto administrativo, operativo y logístico considerable.

Aunque la UNAM realizó durante años sus exámenes de admisión de manera presencial, para este proceso la institución no preparó la infraestructura bajo ese esquema. A esto se suman las implicaciones legales que tendría cualquier decisión sobre los resultados ya entregados.

Por la complejidad del escenario, la Universidad conformó una comisión encargada de revisar lo ocurrido y definir una solución. La experiencia también debería servir para ajustar el uso de herramientas tecnológicas en futuros procesos de selección, en lugar de descartarlas por completo.

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