
La misión prioritaria de la Guardia Nacional en Sinaloa es proporcionar seguridad pública, el estado alberga hoy día una vasta fuerza, contada en centenares de elementos que hacen parte de esta institución. Crónica se sumó a una de las tareas más importantes que realiza este cuerpo de armas perteneciente a la Secretaría de la Defensa Nacional: la Proximidad Social
ESTA CASA ALUMBRA GUARDIAS
Inclementes 36 grados celsius saludan a 132 nuevos elementos de la Guardia Nacional que se gradúan del segundo periodo de adiestramiento correspondiente al Curso de Formación Inicial de esta institución. Se trata de más de un centenar de hombres y mujeres que habrán de abandonar, en los próximos días, las instalaciones de la Coordinación Estatal Sinaloa, para incorporarse a unidades operativas en esta misma entidad, en Nayarit o en Baja California, donde les espera la responsabilidad de abonar a la seguridad pública y al mantenimiento del orden y la paz, “siempre en beneficio de la población civil”, apunta el Teniente Coronel Giovanni Alfonso Romero Mireles, director del Centro de Capacitación Territorial de la Guardia Nacional No. 3.

SERVIR A LA CIUDADANÍA
“A mí no me pregunte porque voy a llorar”, advierte conmovida a Crónica la señora María Herrera Moy, abuela de una de los elementos laureados, cuando se le pide hablar de lo que este momento representa para ella y su familia. Su nieta, la soldado Maydelin Flores, de Mexicalli, Baja California, llega exitosa, y como maestra de ceremonias, al día final de 17 semanas, son cuatro meses y una semana, en las que consagró mil 80 horas a prepararse como Guardia Nacional, aprobó 29 unidades de aprendizaje totalmente enfocadas en instruirle a ella y a sus jóvenes compañeros de armas en el complejo haber de la procuración de seguridad pública.

Para la madre de Maydelin, Lucía Marisol, este día representa el tránsito de su hija hacia una vida de servicio. Y aunque no era un camino en el que alguna vez se imaginó ver a su hija, sí admite ser invadida por una sensación de máximo orgullo que, sin embargo, no consigue desprenderse de la constante preocupación de la que será objeto día con día; “Me da mucho orgullo ver que se realiza en algo que ella de verdad desea, lo que me queda es apoyarla y vivir preocupada ahora que estará fuera de casa”.
Hasta el día de la ceremonia, Maydelin había pasado ya casi cinco meses sin ver a su madre y abuela, y ahora que su nueva y recién adquirida responsabilidad como integrante de la Guardia Nacional le exigirá dedicarse de lleno al servicio público, ambas mujeres que le vieron crecer y se encargaron de maternar sus anhelos no pueden más que expresarle lo honradas que se sienten, desearle todo lo mejor, y que aplique, según deba, todo aquello que sus mandos e instructores le enseñaron. “Mis bendiciones para ella y para todos aquellos que nos van a proteger”, añadió la señora Herrera tras superar su emoción.
Desde ahora y para siempre, la soldado Guardia Nacional, portará la casaca de la institución para, en sus palabras, “brindar apoyo y protección a la ciudadanía”, se describe feliz y consciente del compromiso que le reviste, pero se asume convencida, disciplinada. De ahora en más, se debe al pueblo mexicano.

LA HISTORIA DE UN SOLDADO, EN SU UNIFORME
Integrar la Guardia Nacional, y en general hacer parte de la Defensa Nacional, señala el General Brigadier Estado Mayor, Efrain Vázquez Olvera, mando especial temporal para el sector Este de Culiacán, supone firmar el máximo pacto con la salvaguarda de la población mexicana, cada elemento ostenta años de preparación y adiestramiento que con altiva, y a la vez modesta, satisfacción porta como estandartes de la oda personal e institucional sobre el propio pecho, de modo tal que es posible notar en las camisolas verdes, grises y azules del personal de las fuerzas armadas cientos de días de sacrificio y estudio condensados en las insignias, por ejemplo, del Heroico Colegio Militar, de la Escuela Superior de Guerra, el Colegio de Defensa Nacional, Formación Policial o la escuela de paracaidistas, entre otras instituciones, por no hablar de grados, promociones, coordinaciones territoriales, además de sus años de servicio a la nación expresados en la notación numérica maya, sobre el pecho y hacia la izquierda. “La historia de un soldado se lee en su uniforme”, recuerda un Teniente Coronel que ansía ganar sus grados sirviendo a su país y a su gente.

PROXIMIDAD SOCIAL
En Culiacán sucede algo novedoso, enfocada al cien por ciento en incentivar la denuncia ciudadana y garantizar que la actividad económica de la capital sinaloense se desarrolle en paz y con normalidad, la Guardia Nacional ha desplegado estrategias de proximidad social, como en otras entidades, pero con el dorado añadido de desarrollarlas en mancuerna con la Policía Municipal y la Policía Estatal.
La Defensa, explica el General Brigadier Vázquez, entiende que el esfuerzo de pacificación y mantenimiento del orden en Sinaloa precisa de la coordinación con los entes de seguridad pública locales y estatales, de ahí que la institución insignia de la Secretaría en esta materia, haya decidido incorporar a ambas policías en la estrategia de Proximidad Social. Para atestiguarlo, Crónica asistió a uno de los epicentros de esta actividad, aquel que se desdobla en la cumbre del mirador de ‘La Lomita’, punto de interés turístico de Culiacán y emplazamiento del templo de Nuestra de Señora de Guadalupe, patrona de la mexicanidad y símbolo católico de la fraternidad entre los pueblos. La mención no es fortuita y la elección de este punto aún menos, con vista plena hacia a los cuatro vientos de una ciudad más bien árida y llana, ‘La Lomita’ ha llegado a recibir hasta 35 mil personas en los días pico de las celebraciones litúrgicas, lo que le convierte en un punto estratégico para el acercamiento de las autoridades con la población.
Durante el fin de semana, cuando el sol de Sinaloa abandona su eje cenital y las familias salen a hacer comunidad, efectivos de la Guardia Nacional y las corporaciones policiales se toman el cerro con mamparas que retratan los grandes desplegados de fuerza de la institución, pero también instalan mesas con equipo real y funcional que forma parte la indumentaria diaria de los elementos, con estos y otros enseres como chalecos, cascos, botargas y binomios caninos de vivaces ejemplares de la raza belga malinois, se busca captar la atención del público, que los más jóvenes se interesen por estos aditamentos y la familia completa se lleve a casa una idea de cómo exactamente la Guardia Nacional trabaja con el orden local en aras de su seguridad. Y lo más importante, cómo pueden colaborar.
La Teniente Guardia Nacional, Ángela López Cortés, de la Coordinación estatal de Sinaloa, una de los mandos cargo del desplegado en ‘La Lomita’, se refiere a la Proximidad Social como una oportunidad parta crear un vínculo con la población y escuchar de primera mano sus necesidades. La idea, dice, es inspirar confianza en el público e incentivar la denuncia anónima; la interinstitucionalidad de la estrategia en Culiacán, continúa la Teniente, busca extender esa cercanía a las policías locales, con las cuales la Guardia precisa coordinarse y trabajar. “La población nos ha aceptado, la reacción es positiva (…) nos han dicho que se sienten más seguros con nosotros aquí y que hemos propiciado que más gente se anime a visitar sitios que habían perdido afluencia”, subraya la militar.La otra cara de la moneda, una madre de nombre Karina Chávez, que sostiene a su bebé en brazos y recorre el atrio de Guadalupe tras hacer sus oraciones, extendió su testimonio a este diario: “Es muy bueno saber todo que hacen, yo me acerqué porque noté el entrenamiento de la perrita (binomio canófilo). Es un acercamiento muy padre, también para los niños, que los conozcan. Desde los niños hasta los más grandes, esto nos da más confianza”.
EL TRABAJO ES PERMANENTE
Como cuerpo especialmente destinado cubrir los daños y falencias en el espectro de la seguridad pública, donde quiera que haga falta, la Guardia Nacional, y todos los elementos desplegados bajo su escudo y colores en Culiacán, se mantienen en constante entrenamiento, se desplazan por la ciudad y hacen parte de la enorme fuerza que la Defensa insufla a Sinaloa.