
Luego de que el Comando Sur estadunidense pusiera en marcha lo que llamó “una fuerza conjunta con 18 aliados de la región (de América Latina y el Caribe)” para enfrentar la amenaza del crimen organizado, el “narcoterrorismo” y la inmigración irregular, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseveró que su administración trabajará con este aparato castrense “en lo que corresponda”.
La mandataria adujo que México se coordinará con el comando estadunidense, pero solo bajo la estricta observancia de “nuestros principios”: la colaboración sin subordinación, defensa de la soberanía y defensa de la territorialidad de nuestro país.
Sheinbaum admitió que la sinergia entre México y Estados Unidos en materia de fuerzas armadas suele desarrollarse a través del Comando Norte, no obstante, toda vez que el gobierno de Donald Trump decidió dotar de más atribuciones al Sur, la cooperación deberá, naturalmente, extenderse también este último comando, cuya sede se emplaza en Florida.
“Normalmente en México se trabajaba con el Comando Norte en la colaboración y coordinación que se tiene con las fuerzas armadas de Estados Unidos, dentro del marco de la constitución y de las leyes. Ahora, Estados Unidos le ha dado más atribuciones al Comando Sur. Entonces, lo que corresponda a coordinarse, pues, habrá que coordinarse”.
La presidenta adelantó que pedirá al Gabinete de Seguridad federal, capitaneado por Omar García Harfuch, que informe este martes sobre los avances en el combate al Cartel Jalisco Nueva Generación, esto como una suerte de condensado tras la ola de detenciones que han acontecido sobre miembros de este grupo criminal, muchas de las cuales, incluso, han sido llevadas a cabo por autoridades estadunidenses, y españolas o francesas, en Europa.
El Comando Sur de Estados Unidos, o SOUTHCOM, es responsable de proporcionar planificación de contingencia, operaciones y cooperación en materia de seguridad en su Área de Responsabilidad asignada que, de acuerdo con las leyes de ese país, incluye América Central, Sudamérica y el Caribe. En ese sentido se devela como un aglutinador de distintas ramas de las fuerzas armadas estadunidenses, tales como el Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea, el Cuerpo de Marines, la Fuerza Espacial, la Guardia Costera y varias otras agencias federales, como la DEA.