
En México, a pesar de las reformas y los avances legislativos impulsados en los últimos años, apenas el 1% de las más de 2.3 millones de personas trabajadoras del hogar cuenta con un contrato de trabajo por escrito, una realidad que evidencia cómo el 96.6% del sector permanece sumido en la informalidad y, por ende, en malas condiciones laborales.
Informe revela que las reformas aún no se reflejan en mejores condiciones laborales
Según el informe “Sosteniendo el cambio: Por un trabajo justo para las trabajadoras del hogar en México”, presentado este martes por la red civil Unidas, aún no se han reflejado los avances legales en condiciones dignas de trabajo, a pesar de que entre 2018 y 2023 se declaró inconstitucional la exclusión del Seguro Social y se estableció la obligatoriedad de la afiliación al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
El informe señala que en México hay 2.3 millones de personas trabajadoras del hogar, de las cuales 9 de cada 10 son mujeres, representando así el 10 % de las mujeres trabajadoras del país.
Néstor Genis, coordinador de Inclusión en la organización Ethos y autor del informe, advirtió sobre la brecha que separa las reformas en el papel de la cotidianidad de las trabajadoras.
“La gran mayoría de las trabajadoras no están viendo reflejada toda esta nueva legislación en condiciones laborales dignas con trabajo justo; la gran mayoría sigue en la informalidad”, afirmó Genis, quien destacó que el estancamiento de la afiliación obligatoria al IMSS apenas ronda las 60 mil personas, menos del 3 % del total del sector.
Evasión de cuotas al IMSS genera pérdidas millonarias
El mismo estudio revela que la evasión de las cuotas patronales al IMSS representa una pérdida anual estimada de 56 mil 671 millones de pesos (unos 3 mil millones de dólares), lo que, según los ponentes, opera como un “subsidio institucional” a favor de los empleadores, a costa de la seguridad de las trabajadoras.
También existen fallas en el esquema de aseguramiento “por día”, modalidad pensada para quienes trabajan jornadas aisladas, el cual ofrece una protección fragmentada, limitando el acceso a la atención médica únicamente a los días exactos contratados y registrados.
Sindicato pide que la seguridad social responda a la realidad del sector
La dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar, María de la Luz Padua, cuestionó las barreras institucionales que condicionan la salud de quienes desempeñan este oficio.
“La seguridad social no puede depender de cuántos días a la semana trabajamos en una misma casa (...). Las leyes no pueden partir de una trabajadora ideal, tienen que responder a nuestra realidad”, sostuvo Padua.
Mujeres enfrentan mayor desigualdad salarial y menor acceso a contratos
Estos datos reflejan que el sector registra una brecha salarial de género del 34.8 % en detrimento de las mujeres, así como una marcada segregación, donde los hombres suelen desempeñar tareas mejor remuneradas y cuentan con una tasa de contratación por escrito del 9 %, frente al 1 % de sus compañeras.
Entre las recomendaciones planteadas por Unidas destacan la implementación de subsidios, una mayor vigilancia a los empleadores y la aplicación de “consecuencias reales” para quienes evadan sus obligaciones fiscales y de seguridad social, pues esta brecha sigue afectando a más de dos millones de familias en el país.