
A partir de en puntode la 1 de la tarde, los alrededores del Hotel Real de Minas Poliforum, en León, Guanajuato comenzaron a recibir a aspirantes que llegaron desde otros estados para presentar el examen de control de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Para algunos, el viaje significó varias horas en carretera y gastos que no estaban contemplados cuando recibieron la noticia de que habían sido seleccionados.
En León se espera la llegada de 2 mil 777 aspirantes, pero no todos son de Guanajuato. Entre quienes acudieron a esta sede hay jóvenes provenientes de Colima, Guadalajara, Morelia y Querétaro, que tuvieron que organizar su traslado para no perder la oportunidad que habían conseguido en el primer proceso.
Des Michoacán a León
Michelle, llegó desde Michoacán para presentar nuevamente el examen para Diseño y Arte. Había sido seleccionada con 80 aciertos, cuando el año pasado el puntaje mínimo para esa carrera se encontraba entre 58 y 69 aciertos.
La joven explicó que la UNAM les informó mediante un calendario la fecha, hora y sede que correspondían a cada aspirante. A ella le tocó León, por lo que tuvo que trasladarse desde Morelia.
El recorrido en autobús tomó alrededor de siete horas. Pero el tiempo no fue el único costo. Entre el viaje de ida y vuelta, calcula que gastará cerca de 6 mil pesos.“Sí es un poco molesto”, Recordó que desde el inicio hubo estudiantes que pedían que el examen fuera presencial, pues consideraban que la modalidad en línea había permitido un aumento importante en los aciertos.
Ahora, pese al gasto y al traslado, dice sentirse nerviosa y estresada antes de volver a presentar la prueba.
Ocho horas desde Guadalajara
Otro de los aspirantes que llegó a León fue Cahín, procedente de Guadalajara. Para llegar hasta la sede hizo aproximadamente ocho horas de camino en autobús.
Salió alrededor de las 9:30 y llegó cerca de las 17:00 horas. Como ya no encontró transporte para regresar ese mismo día, tuvo que quedarse una noche más en León.
Cahín acudió para presentar nuevamente el examen de la licenciatura en Historia. En el primer proceso había sido seleccionado con 79 aciertos.
“Molesta el hecho de que hay que repetir toda esta cosa”, reconoció, aunque también consideró que la nueva evaluación es necesaria ante las irregularidades que se registraron.
A diferencia de otros aspirantes, dijo sentirse con energía para volver a presentar la prueba. Haber obtenido una puntuación alta en el primer examen le hace confiar en que puede repetir el resultado o incluso mejorarlo.
Desde Querétaro
Desde Querétaro también llegaron aspirantes a León. Uno de ellos fue Emiliano Serna Guerrero, quien había sido seleccionado para Ciencias de la Tierra con 112 puntos.
Su familia decidió viajar en coche particular. El trayecto normalmente les tomaría unas cuatro horas y media, pero algunos choques en carretera hicieron que el recorrido se alargara.
Entre gasolina y casetas, el gasto aproximado fue de 500 pesos, además del costo que representa el regreso.
Emiliano explicó que no tiene problema con volver a realizar el examen. Para él, la nueva prueba representa una oportunidad para demostrar que el resultado que obtuvo anteriormente fue consecuencia de sus conocimientos.
Su madre, que lo acompañó, reconoció que la situación les genera algo de estrés, pero también aseguró que están tranquilos porque consideran que su hijo realizó el proceso de manera legal.
“Ya queremos que termine esto”, expresó, al señalar que ambos tienen la confianza de que se puede demostrar nuevamente sus conocimientos y comenzar finalmente sus clases.
El joven, por su parte, admitió que sí siente nervios, sobre todo porque la sede no está cerca de su casa y el traslado implica carretera y tráfico. Aun así, dijo sentirse seguro y aprovechó estos días para reforzar algunos conocimientos antes de volver a presentar la evaluación.
Otra de las aspirantes que llegó desde Querétaro fue Juana Gabriela, quien realizó el traslado en automóvil particular junto con sus familiares.
Al igual que Emiliano, ella y sus padres comparten sentimientos encontrados: por un lado, la ilusión de haber conseguido un lugar en la UNAM y, por otro, la incertidumbre de tener que volver a presentar el examen para comprobar nuevamente su resultado.
La joven se mostró un poco más nerviosa y preocupada por la situación, aunque mantiene la expectativa de poder demostrar sus conocimientos durante esta segunda evaluación.
También se encuentra el caso de otra aspirante que llegó desde Querétaro y que había sido seleccionada para Matemáticas. En su proceso anterior obtuvo una puntuación que superó el requisito de ingreso: se mencionó que había alcanzado 102 aciertos, mientras que el mínimo era de 94.
Aunque tuvo que viajar para realizar nuevamente el examen, dijo sentirse relativamente tranquila. Su expectativa es incluso obtener una puntuación mayor esta vez. La molestia por tener que repetir el proceso existe, pero considera que la evaluación también servirá para demostrar nuevamente lo que sabe.
Para quienes ya habían sido seleccionados, el examen de control representa ahora otro paso antes de poder comenzar sus estudios. Algunos llegaron en autobús después de varias horas de viaje; otros lo hicieron en automóvil particular y tuvieron que cubrir gasolina, casetas y otros gastos.