
Pese al dinamismo económico, la informalidad persiste como un desafío estructural que absorbe gran parte de dicho crecimiento.
En el análisis sobre el panorama laboral en México, tras el reciente reporte de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, elaborado por ManpowerGroup, se resaltó que la informalidad es una realidad que tiene impactos diferenciados en el país.
Destacó que en el segundo trimestre del año, (abril-junio), la población ocupada en la informalidad llegó a 33.1 millones de personas, sumando 495 mil personas respecto al mismo periodo de 2025, situando la tasa de informalidad laboral en 55.1%, con lo que se superó el 54.8% de las 32.6 millones de personas informales registrado en 2025.
Durante el primer trimestre de 2026, la población ocupada en la informalidad llegó a 32.6 millones de personas, sumando 583 mil personas respecto al mismo lapso de 2025, situando la tasa de informalidad laboral en 54.8%.
Fernando Bermúdez, director de Relaciones Corporativas de ManpowerGroup, señaló que el crecimiento de la ocupación debe analizarse también desde la calidad de los empleos generados, ya que una parte importante de los nuevos puestos de trabajo continúa fuera de los esquemas formales de empleo.
“Que la informalidad sea del 55.1%, muestra que una proporción significativa de los nuevos espacios laborales se generan en actividades con menores barreras de entrada pero que no ofrecen seguridad social y prestaciones al trabajador”.
Asimismo, señaló que la informalidad tiende a absorber rápidamente a quienes se incorporan al mercado laboral, sobre todo en momentos de alta intensidad productiva y con alta de demanda de mano de obra, siendo más vulnerables las posiciones temporales durante estos picos estacionales.
En este mismo sentido, señaló que en el segundo trimestre de 2026, la Población Económicamente Activa (PEA) alcanzó los 61.7 millones de personas, un incremento anual de 612 mil personas respecto al mismo periodo del 2025, reflejando una participación económica con una tasa del 59.1%, de ellos, 60 millones estuvieron ocupadas; 599 mil más en relación con el segundo trimestre de 2025, que reportó 59.4 millones.
Por sexo, se destacó que la ocupación informal se mantiene al alza, con un mayor crecimiento en mujeres, de 330 mil puestos de trabajo, en comparación al trimestre abril-junio del 2025, sumando 13.8 millones de mujeres trabajadoras el segundo trimestre de 2026, en tanto que en hombres trabajadores dentro de la informalidad el aumento fue de 165 mil individuos, llegando a los 19.3 millones de trabajadores informales.
Por región, se destacó que sureste del país registra los niveles más altos de informalidad en entidades como: Oaxaca, con el 78.5 %; Chiapas, 78%; y Guerrero con el 76%, en contraste con la región norte del país, que tiene a los estados con menor tasa de informalidad: Nuevo León, 33.7%; Coahuila, 34.2%; Chihuahua, 34.3%; y Baja California Sur con el 37.4%.
Fernando Bermúdez subrayó que las diferencias entre entidades demuestran que la formalización no depende únicamente de la disponibilidad de trabajadores, “sino de la estructura productiva de cada región, el tipo de empresas que predominan y la capacidad para generar empleos con seguridad social y prestaciones”.
Ante ello, aseveró “es imperativo implementar mecanismos de contratación formal más flexibles y políticas de formalización laboral para dar acceso a prestaciones y seguridad social para la fuerza laboral que va sumándose al mercado del trabajo”.