
Ante el aumento de publicidad que aparece diariamente en redes sociales, páginas de internet y plataformas digitales, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recomendó a las personas hacer una pausa antes de realizar compras en línea y pensar si realmente necesitan el producto o si se trata de una compra impulsiva.
La dependencia explicó que actualmente comprar por internet resulta una opción cómoda para muchas personas, debido a que permite recibir productos directamente en casa, ahorrar tiempo en traslados y evitar filas o aglomeraciones. Sin embargo, esta facilidad también puede provocar que los consumidores adquieran productos que no tenían planeado comprar.
Profeco señaló que uno de los principales hábitos para tener un consumo responsable consiste en preguntarse si una compra es necesaria o si solamente responde a una emoción o a una moda pasajera. De esta manera, las personas pueden evitar gastar dinero en artículos que posiblemente no tendrán una utilidad a largo plazo.
La Procuraduría también llamó la atención sobre el contenido que aparece en redes sociales como Facebook, Instagram y TikTok. En estas plataformas, los usuarios encuentran una combinación de entretenimiento, publicaciones y anuncios de productos, lo que puede hacer que la publicidad parezca parte del contenido cotidiano.
De acuerdo con la dependencia, el tiempo que una persona pasa observando determinadas imágenes o publicaciones puede influir en el algoritmo de las plataformas. Esto provoca que posteriormente se le muestren productos y servicios relacionados con sus intereses. Además, las cookies y los historiales de navegación permiten registrar parte de la actividad digital de los usuarios. Con esta información, las plataformas pueden anticipar posibles intereses de compra y mostrar publicidad personalizada.
Otro elemento que puede influir en las decisiones de los consumidores son las promociones que aparecen como ofertas exclusivas o disponibles durante un tiempo limitado. Profeco explicó que este tipo de mensajes pueden generar una sensación de urgencia y provocar que las personas compren rápidamente, sin detenerse a pensar si realmente necesitan aquello que están adquiriendo.
Ante esta situación, la institución recomendó detener por un momento la navegación cuando aparezca el deseo de comprar y preguntarse cuál es el origen de esa necesidad. El consumidor debe identificar si la compra responde a una emoción momentánea o si existe una carencia real que necesita ser atendida. También aconsejó diferenciar entre aquellos productos que ofrecen una satisfacción temporal y los que pueden tener una utilidad duradera, independientemente de las tendencias del mercado.
Como otra medida, Profeco sugirió silenciar o dejar de seguir cuentas que promuevan constantemente el consumo excesivo, especialmente perfiles patrocinados o comerciales. De esta manera, las personas pueden reducir la cantidad de publicidad que reciben mientras navegan por internet.
Asimismo, recomendó desactivar las sugerencias de compra y limitar el rastreo digital que realizan algunas plataformas y aplicaciones. Estas acciones pueden disminuir la exposición a anuncios personalizados y reducir el seguimiento de los intereses de los usuarios. Finalmente, la Procuraduría aconsejó establecer horarios o tiempos determinados para utilizar las redes sociales y buscar cuentas que compartan información sobre ahorro, hábitos financieros y consumo responsable y sostenible.
Con estas medidas, Profeco busca que los consumidores tengan mayor control sobre sus decisiones de compra y eviten poner en riesgo su economía por adquisiciones impulsivas. La recomendación principal es sencilla: antes de comprar por internet, hacer una pausa, analizar la necesidad y pensar en las consecuencias que tendrá el gasto para el bolsillo.