
La Fiscalía General de la República (FGR) informó que la investigación por el aseguramiento de 10 millones de litros de diésel en el puerto de Altamira, Tamaulipas, permitió identificar una presunta red de contrabando de combustible encabezada por el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna y el contralmirante Fernando Farías Laguna, ambos exintegrantes de la Secretaría de Marina.
Durante un mensaje, la titular de la FGR, Ernestina Godoy, señaló que las investigaciones apuntan a que ambos exfuncionarios, identificados como “Los Primos”, habrían participado, junto con otros presuntos colaboradores, en una estructura dedicada a facilitar la importación, almacenamiento, traslado y distribución de hidrocarburos ingresados de manera ilegal al país.
La funcionaria aclaró que las investigaciones continúan para determinar las responsabilidades penales correspondientes.
FGR señala presunta red de complicidades en aduanas y Marina
De acuerdo con la Fiscalía, la organización presuntamente intervenía en designaciones, ascensos y movimientos de personal dentro de las aduanas marítimas, la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) y la Secretaría de Marina.
Según la investigación, Manuel Roberto Farías Laguna gestionaba directamente diversos nombramientos y promociones de personal, lo que habría permitido consolidar una estructura de complicidades para facilitar las operaciones ilícitas.
La indagatoria comenzó tras el aseguramiento de un buque con 10 millones de litros de diésel en Altamira, caso que llevó a las autoridades a identificar una presunta red criminal de mayor alcance.
Cateo permitió asegurar documentos y armas
Como parte de las investigaciones, la FGR cateó una bodega arrendada por Roberto “N” en la Ciudad de México.
En el inmueble fueron localizados objetos de lujo, listas relacionadas con aduanas marítimas, expedientes de personal naval y de altos mandos de la Secretaría de Marina, además de documentación de seguridad nacional clasificada como reservada y confidencial, así como armas que, de acuerdo con la Fiscalía, no contaban con el registro correspondiente.
Todo el material asegurado fue incorporado a la carpeta de investigación.
Así operaba la presunta red de contrabando de combustible
La Fiscalía explicó que la organización presuntamente repetía un mismo esquema para introducir hidrocarburos al país.
Según las investigaciones, embarcaciones procedentes principalmente de Texas transportaban combustible que era declarado como aceite o aditivo para modificar su tratamiento fiscal al ingresar a México.
Posteriormente, servidores públicos y agentes aduanales presuntamente coludidos recibían pagos para permitir el ingreso de los cargamentos.
La FGR señaló que, cuando se realizaban inspecciones, estas eran simuladas mediante muestreos superficiales, alteración de registros o maniobras para liberar el combustible sin una revisión exhaustiva.
Además, la investigación indica que la organización coordinaba los horarios de llegada de los buques para facilitar las operaciones y, presuntamente, evitar el registro de las descargas mediante la desactivación de sistemas de videovigilancia.

Investigación se extiende a cinco estados
Una vez ingresado al país, el combustible era distribuido a través de tres empresas legalmente constituidas y de una red de empresas fachada que presuntamente permitía dar apariencia de legalidad a los recursos obtenidos por su comercialización.
De acuerdo con la FGR, las investigaciones han identificado operaciones vinculadas con esta presunta red en Tamaulipas, Baja California, Colima, Sonora y la Ciudad de México.
Ernestina Godoy informó que las indagatorias continúan para identificar a accionistas, apoderados legales y otros posibles participantes en las distintas etapas de la operación, con base en la evidencia recabada hasta el momento.
La Fiscalía precisó que las investigaciones siguen en curso y que corresponderá a las autoridades judiciales determinar la responsabilidad penal de las personas involucradas, conforme al debido proceso y al principio de presunción de inocencia.